Diariamente,
en algún momento de la oración de la mañana
se menciona el país por el que rezamos ese día, junto
con la persona que ha escrito la carta. Para ello es preciso haberse
leído previamente la carta (y, si se quiere, los datos anexos
del país). Puede exponerse un resumen de la misma o leer
algún párrafo significativo. Tras un breve silencio
se lee el texto de la Palabra de Dios (“Dios también
escribe”). Esto puede hacerlo siempre la misma persona, aunque
es bueno que esta tarea vaya rotando entre todos los miembros de
la comunidad.
Se invita a tener presente al autor/a de la carta
durante todo el día. En la oración de la tarde puede
dejarse un momento de silencio para pensar en cómo habrá
pasado esa persona este día y, si procede, poner en común
lo que nos haya sugerido su carta.
Como recordatorio visible, el calendario con la
tabla de fechas y países puede estar pinchado en el tablón
de anuncios o en otro lugar visible a todos los miembros de la comunidad.
Si la comunidad dispone de un ejemplar de la GUÍA DEL MUNDO,
éste estará disponible en algún lugar accesible,
junto con el texto impreso de las estadísticas de España,
para que puedan ser más fácilmente comparados con
los de los "cuarenta principales".
Al final de la Cuaresma, puede
ponerse en común lo que esta campaña ha supuesto para
cada uno, durante una eucaristía (por ejemplo, en lugar de
la homilía) o durante una reunión de comunidad. Las
preguntas siguientes pueden ayudar al debate.
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