
·
Analizar el grado de conocimiento que tenemos
de nosotros mismos.
·
Analizar qué conocemos de Jesús y cuál es
nuestra postura ante su forma de ser y actuar.
·
Descubrir qué vieron en Jesús los que
vivieron con El.
·
Si queremos seguir a Jesús hemos de conocerle.
·
Jesús nos muestra el auténtico camino hacia
la felicidad.

·
Motivación
-
Es importante conocernos a nosotros mismos.
Conocer nuestras habilidades, cualidades, defectos, limitaciones, etc, y ser
capaces de enumerarlas, e incluso, de ordenarlas, es un ejercicio de
autoanálisis y autocrítica que requiere un grado de madurez personal.
-
De la misma forma, ser capaces de apreciar
las cualidades de los demás, conocer de ellos aquello que nos resulta más
cercano, o por el contrario, lo que nos separa, es también complejo. Pero
quizás lo sea menos que el propio conocimiento de si mismo.
-
También puede resultar interesante saber qué
conocen los demás de mi. A menudo los jóvenes se guían más por lo que los demás
opinan de ellos, que por su propio autoconocimiento. Sin llegar a este extremo,
es importante que conozcamos la visión que tienen de nosotros aquellos que
consideramos nuestros amigos, y utilizarla para mejorar o pulir algunos
aspectos de nuestra forma de ser.
-
Cada persona es un misterio. Todos tenemos
algún secreto. ¿A quién le contarías tu/s secretos?.
-
Jesús parecía un hombre como los demás. Sin
embargo era un hombre único, distinto. Muchos de los que le conocieron, e
incluso de los que le siguieron, no percibieron esta identidad de Jesús. Solo
unos pocos le reconocieron como Mesías. Y a nosotros, ¿nos atrae esa forma de
ser tan especial, ese darse a los demás sin medida, ese manifestarse siempre
como hombre insobornablemente libre?.
-
Jesús, con su palabra, el ejemplo de su vida
y sus hechos, qué reacciones provocaba entre la gente de su tiempo. ¿Y
nosotros, qué pensamos de Él?. ¿Quién es Jesús para nosotros?. ¿Qué postura
adoptamos ante Jesús?. ¿Qué diríamos a los demás de Él?.
·
Desarrollo
Es difícil conocernos a nosotros mismos y a los demás. Algunas veces nos resistimos a mostrarnos tal y como somos en realidad. Escondemos o guardamos un secreto.
¿ Cuál es nuestro grado de conocimiento?
·
Respecto a los demás
miembros del grupo de confirmación.
Preparamos
medias cuartillas y escribimos en cada una de ellas el nombre de un miembro del
grupo. Se mezclan todas y cada uno extrae una papeleta al azar. Cada uno de los
componentes del grupo tiene que contestar en voz alta a las cuestiones
siguientes:
-
¿
qué tipo de películas le gustan ?
-
¿
cuál es su cantante favorito ?
-
¿
qué deporte practica ?
-
¿
cuál es afición favorita ?
-
¿
qué personaje histórico admira más ?
Durante la
exposición se puede permitir que el interesado contraste lo que están ‘diciendo
de él ‘ con sus verdaderas aficiones. Habría que hacerlo de forma dinámica, sin
entrar en profundidad. Lo único que se pretende con esta actividad es darnos
cuenta de que hay ciertas cosas que conocemos de los demás y hay cosas que
desconocemos.
i En general
Hacer la
actividad de evaluación también en voz alta.
Evalúa de 1 a
10 cada una de las preguntas:
1.- ¿ A qué nivel me conozco a mi mismo ? 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
2.-
¿ A qué nivel me conocen los demás ?
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10
3.-
¿ A qué nivel conozco a mis amigos ?
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10
· ¿ Qué opinas tu de las siguientes afirmaciones ?
Estas frases se van
leyendo y los miembros del grupo van expresando sus opiniones sobre ellas.
Pueden ilustrar alguna de ellas explicando alguna situación personal o con
amigos que se identifique con ellas.
è
Jesús signo de contradicción
Jesús desconcertaba a
las gentes de su tiempo. Lo que hacía y decía creaba división entre la gente de
su tiempo. Muchos se preguntaban: ¿ Quién es ese ?.
¿ Qué resultaba
desconcertante en aquel tiempo ?
Pero, al mismo
tiempo, Jesús hacía obras admirables.
è
Posturas ante Jesús
Ante
la palabra y actitudes de Jesús nadie permaneció neutral, todos tomaron
postura: unos de admiración hacia Él, otros de duda y expectación, otros de
abierto y franco rechazo, y solo unos pocos vieron en él al Mesías.
Vamos a leer algunas citas bíblicas donde
quedan reflejadas estas actitudes. Ellos/as indican, a su entender, cual es la actitud (
Admiración, Duda, Rechazo, Aceptación ) que refleja la frase.
Y Jesús, ¿ porqué es el Mesías ?.
è
Y tú ... ¿ qué dices de Jesús ?
Planteamos esta serie de cuestiones para que las contesten
individualmente y en voz alta. Luego intentamos hacer un resumen en base a
todas las aportaciones individuales. Sería interesante que todos los miembros
del grupo estuvieran de acuerdo con el resumen hecho. Este resumen podría
presentarse como una oración de grupo en la que se proclamase, aunque fuera de
una forma muy sencilla o incluso burda, nuestro testimonio de Jesús.