
·
Analizar
las actitudes y compromisos de distintos tipos de cristianos y distinguir entre
una Fe adulta y una Fe infantil.
·
Profundizar
en la Confirmación como el sacramento que expresa la libertad y responsabilidad
de ser y vivir como cristiano y nos incorpora a la Iglesia como adultas.
·
Descubrir
las exigencias que plantea la Confirmación para nuestra vida cristiana.

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Motivación
-
Presentar
este sacramento como el sacramento del Espíritu Santo, que sigue promoviendo y
potenciando en nosotros, en la Iglesia, en la Humanidad los valores que hemos
ido descubriendo a lo largo de esta catequesis.
-
Introducirles
en el deseo de vivir desde el Espíritu de Jesús, ya que esta es la opción que
se hace en la confirmación.
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Desarrollo
1.
El
confirmando es un adulto en la Iglesia. Para reflexionar y educar en esto a los
catecúmenos les entregamos la hoja en la que se describen diferentes posturas
de un cristiano, la adulta e infantil, la inmadura y la madura. Comentar e ir
identificándonos en los rasgos.
2.
Reflexionar
sobre lo que supone el compromiso de la confirmación. Después de toda la catequesis
podemos hacer un panel abierto esperando que sean ellos, en gran parte, los que
aporten las sugerencias para vivir una vida cristiana comprometida.
3.
Terminamos
con una oración que puede ser compartida. La dirige el catequista e invita a
los catecúmenos a participar. Convendría prepara bien este momento (ya que hay
tiempo suficiente) con algún canto, una lectura, momento de silencio, oración
de grupo, y alusión a María.