El eje conductor de la
campaña de 2008:
cuarenta días con las últimas de los últimos
Este año el eje conductor de la campaña
se centra en la situación de las mujeres en los
países de los cuarenta últimos desde el punto de vista del
"desarrollo relativo al género". A lo largo de estos
cuarenta días profundizaremos en la posición de inferioridad
que sufren una parte muy significativa de las mujeres del mundo por el
simple hecho de haber nacido mujeres. Sirva simplemente como ejemplo que
en el mundo faltan cien millones de mujeres debido a las prácticas
selectivas de sexo durante la gestación, el nacimiento y los primeros
años de vida de las niñas; esta discriminación se
perpetúa en todas las etapas de la vida de las mujeres desde la
infancia a la ancianidad como corroboran los numerosísimos estudios
que se realizan desde organizaciones de desarrollo.
Resulta impensable que las sociedades avancen convenientemente en aspectos
relacionados con el bienestar, la justicia social y el desarrollo sin
la inclusión de todos sus miembros en el proyecto; resultaría
impensable, por tanto, lograr un nivel de desarrollo conveniente sin que
la situación de marginación y pobreza de las mujeres se
resuelva y sin que su consideración en la sociedad se nivele a
de los hombres; este aspecto resulta mucho más patente teniendo
en cuenta que es el sexo femenino quien sostiene las economías
de subsistencia en los eufemísticamente denominados países
en vías de desarrollo; son las mujeres las que se ocupan de buscar,
en la mayor parte de las ocasiones, el sustento para sus familias; de
ellas dependen niños, niñas y personas ancianas; por otro
lado, en los países desarrollados las mujeres también sostienen
un peso muy importante de todas las actividades de cuidados destinados
a ancianos, personas discapacitadas aparte de la infancia. En este sentido,
el informe sobre el Desarrollo Humano de 1995 señalaba que el producto
de las actividades no mercantiles y el trabajo no remunerado, realizado
fundamentalmente por el sexo femenino, suponía un total de 16 trillones
de dólares, que constituiría, si se tuviese en cuenta en
las contabilidades oficiales, el 70% del producto mundial.
A partir de 1995, los informes anuales de desarrollo humano incluyen entre
sus contenidos dos índices relativos a las diferencias socioeconómicas
entre mujeres y hombres son los denominados Índice de Desarrollo
de Género (IDG) e Índice de Potenciación de Género.
El primero de ellos mide los logros de las mismas dimensiones y usando
las mismas variables que el Índice de Desarrollo Humano (utilizado
en nuestra campaña para confeccionar la lista de los países
más empobrecidos), aunque ajusta los resultados para captar la
diferencia de género. La medición del IDG, en los más
de diez años en los que se ha efectuado, ha reflejado que en ninguna
sociedad del mundo las mujeres disfrutan de las mismas oportunidades que
los hombres, aunque sí hay significativas diferencias entre unos
países y otros.
Otro aspecto que se nos presenta interesante es la comparación
entre los puestos que ocupan los países del mundo en las clasificaciones
del desarrollo humano y del desarrollo de género; esta comparación
muestra que hay algunos países en donde las condiciones de vida
de las mujeres son muy desiguales y desventajosas respecto a las que disfrutan
los varones, con independencia del nivel de vida medio del país;
así, por ejemplo Arabia Saudí, Omán, Paquistán,
Yemen, Paraguay, pero también países de indiscutible desarrollo
como Luxemburgo o Japón, descienden algunos puestos en el IDG,
respecto al IDH. Otros países sin embargo ascienden, como pueden
ser los casos de Sri Lanka, Turquía y Guyana.
Este ejercicio comparativo nos lleva a realizar algunas conclusiones,
como que aunque la situación de las mujeres es infinitamente mejor
en los países desarrollados, el desequilibrio y la inequidad entre
sexos es independiente del desarrollo económico y depende de otras
variables: educación de los niños y las niñas en
términos de igualdad, políticas que favorecen la inclusión
de las mujeres en la vida pública, acuerdos salariales que nivelan
el salario de varones y mujeres, mayor implicación de los miembros
masculinos de las familias en el cuidado del hogar y de los integrantes
familiares, reflexiones profundas y fundamentadas dentro de las diferentes
confesiones sobre el activo papel que pueden desempeñar las mujeres,
trato respetuoso de las mujeres en los formatos publicitarios y no como
un objeto sexual, entre otras.
Con esta intención hemos diseñado un itinerario
en nuestra campaña de cuaresma que revisará gran parte de
los aspectos relacionados con la vida de las mujeres:
- Algunos tratan sobre cuestiones privadas
como matrimonio, maternidad, familia y salud
- Otros están relacionados con violaciones sistemáticas
de los Derechos Humanos y que repercuten directamente en el
sexo femenino como la violencia sexual en tiempos de guerra, la mutilación
genital femenina o la crueldad y vileza que supone la pena de muerte
por lapidación de mujeres.
- Poco a poco los textos van ocupando otros aspectos que atañen
a la vida pública como el papel fundamental
que puede tener la educación femenina en el desarrollo, ya que
aumenta las posibilidades de las niñas y adolescentes de tener
un futuro mejor y de encontrar un empleo fuera de las actividades domésticas
y de autosubsistencia familiar.
- Posteriormente nos adentraremos en la problemática del mundo
laboral; la débil estructura económica de los
países en vías de desarrollo impide el acceso a un trabajo,
tanto a hombres como mujeres, pero las repercusiones en ambos sexos
son diferenciales; en este apartado podremos reflexionar sobre cuestiones
como el mercado comercial del sexo, los trabajos y la economía
informal de las ciudades, la dificultad del acceso a la propiedad de
la tierra por parte de las mujeres en gran parte de los países
africanos o las capacidades de los grupos de mujeres para asociarse
en cooperativas y con su creatividad, posibilitase medios de subsistencia
para ellas y sus familias.
- A continuación serán presentados algunos aspectos relacionados
con la cultura y la política:
sabiduría espiritual de las mujeres, políticas de igualdad
y participación en la vida política y en los diversos
niveles de gobierno.
- La campaña termina con signos de esperanza,
manifestados a través de algunas de las actividades y logros
de las mujeres; son pequeños ejemplos de las infinitas posibilidades
que se abren a los grupos humanos y a las sociedades si efectivamente
se fuese capaz de superar los obstáculos que impiden la inclusión
en términos de “iguales” de todos los seres humanos,
hombres y mujeres, pero también otros grupos marginados.
Ejemplos de estos logros son los nombres propios, mujeres
premiadas con el Nobel de la Paz, que se incluyen en el último
Ampliando miras de la campaña. Grandes
ejemplos de mujeres son testigos del Reino de Dios y su Justicia:
- Dos mujeres alzaron su voz para señalar la
necesidad y posibilidad de reconciliación entre las comunidades
cristianas, católica y anglicana, en Irlanda del Norte: Mairead
Corrigan y Betty Williams fundaron el Movimiento de Paz en Irlanda del
Norte. Los frutos de este movimiento junto con una voluntad política
real son efectivamente visibles en la actualidad.
- La misericordia infinita de Dios se manifiesta todos los días
en la labor que realizan las Hermanas Misioneras de la Caridad, fundada
por Teresa de Calcula; la Madre Teresa recibió el Premio Nobel
en 1979 por su dedicación al cuidado de las personas abandonadas.
- La iraní Shidín Ebadi, sufre represión política
en su país por su lucha por el Avance de la Democracia y los
Derechos Humanos; Shidín manifiesta unas férreas creencias
en el Islam, presentándonos siempre los aspectos más liberadores
de esta religión.
- Wangari Maathai y sus acciones nos permiten reflexionar sobre las
posibilidades de un desarrollo cultural, económico y social ecológicamente
viable.
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