Adela está impresionada de la descristianización de Francia. Guiada por el Espíritu quiere contribuir a restablecer la fe en su región, el Agenesado.

Ella y su amiga Juana Diché, orientadas por el señor Ducourneau, el 5 de agosto de 1804 fundan La pequeña Asociación, de la que Adela será una excelente animadora.

Era tal su fuerza de convicción y su particular carisma para la amistad que numerosas jóvenes se sienten atraídas y contagiadas por ella y van formando parte de aquella Pequeña Asociación que les ayuda a estimularse mutuamente a crecer humana y espiritualmente y a ser apóstoles en su ambiente. El reglamento de la Asociación les ofrece unas pautas comunes. (Vol. I Cartas de Adela, pags459-461).

Entre sus prácticas está la cita diaria en el Calvario a las Tres de la tarde.

Capilla del Castillo de Trenquelléon