LA PEDAGOGÍA MARIANISTA

"Las obras marianistas de educación no formal"
Artículo de José María Alvira, aistente general de la SM. Revista SM 3 Offices. Noviembre 2011
Aunque la Familia marianista en sus distintas fundaciones (CLM, FMI, SM), nació con una universalidad misionera, la enseñanza y la educación aparecieron pronto como uno de los medios fundamentales para la evangelización. Recogiendo la herencia de los primeros congregantes bordeleses en el primer colegio de la calle Menuts, pasando por los primeros centros educativos marianistas de la Compañía de María en Burdeos (Institución Santa María, de la calle Mirail) y de las Hijas de María Inmaculada (Agen), los dos institutos religiosos han desarrollado a lo largo de estos doscientos años, una larga y fecunda trayectoria evangelizadora desde la enseñanza y la educación.
Se ha enseñado para educar, se ha enseñado para hacer dialogar la fe y la cultura, se ha enseñado y educado para hacer madurar al hombre y a la mujer como personas, para preparar la apertura humana a la fe. Se ha enseñado y educado desde la libertad y el respeto, y desde la responsabilidad por ofrecer a la persona, la palabra de Dios y el mensaje del Evangelio de Jesucristo, en Iglesia, con el fin de formar una fe activa y para formar comunidades misioneras de fe.
Esta tarea evangelizadora de la formación humana y cristiana, provoca un estilo de educar: la "pedagogía marianista". Nuestra manera de enseñar y de educar es en la Iglesia y en la sociedad, una consecuencia más, un nuevo fruto permanente de nuestro carisma marianista. En esta página, dedicada a la PEDAGOGÍA MARIANISTA ofrecemos documentos que definen nuestra forma de enseñar y educar.
1. IGNACIO OTAÑO. "EÑSEÑAR PARA EDUCAR. El espíritu marianista en la educación". Servicio de publicaciones marianistas. Colección "Pedagogía marianista. nº 4". Madrid. 1998. Ver o descargar el libro aquí.
En esta obra, se hace una breve historia de la educación marianista y se analizan los rasgos clave de nuestra pedagogía dialogando con la cultura actual.
2. "CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN MARIANISTA" (1996). Es el documento internacional que define las dimensiones fundamentales de nuestra pedagogía. Ver o descargar el documento aquí.
3. LUIS MARÍA LIZARRAGA. "LA EDUCACIÓN MARIANISTA". Antología de textos.
Colección "Pedagogía marianista" nº 1. Servicio de publicaciones marianistas. Madrid. 1995.
Presentación
Hace ya casi dos siglos que la Compañía de María está entregada a la educación. Los escritos y la experiencia de sus miembros nos permiten precisar los rasgos característicos de su orientación pedagógica. La acción educatica debe adaptarse a los cambios socioculturales de los tiempos, pero el fondo de la pedagogía y filosofía de la educación es estable. La contingencia del tiempo y lugar no modifica lo esencial de la educación. La literatura pedagógica marianista ha destacado siempre lo permanente en la tarea educadora, los grandes fines y los medios más generales que importan a todos los educadores. Ello no es obstáculo para contactar con las experiencias de la pedagogía actual y, así, integrar en nuestra síntesis los elementos auténticos y válidos.
En educación, lo principal es la formación de la persona, de cada alumno/a. Éste suele ser el aspecto más descuidado por los profesores, tentados siempre de enseñar solamente conocimientos para superar pruebas. La literatura pedagógica marianista es abundante, y sorprende la vigencia actual de su pensamiento y experiencia. La presente antología de textos sobre la enseñanza y educación nos permite aproximarnos al espíritu de la pedagogía marianista. Con esta finalidad están recopilados.Luís María Lizarraga sm
Nota: En la transcripción de la obra evitamos utilizar el "lenguaje inclusivo", para respetar el texto original. En este, la palabra "hombre", tal como la entiende la lengua latina, y lo expresa la primera acepción del diccionario, no significa varón, sino persona humana. También hay que tener en cuenta que durante siglo y medio, en los colegios de la Compañía de María, el alumnado estaba compuesto por varones, palabra muchas veces sinónima de "hombre" en el lenguaje.
1. La enseñanza, como medio para educar en la fe
Este es un principio de la misión de la Compañía de María. Nos equivocamos si nuestros esfuerzos se limitan solamente a instruir. No podemos rebajarnos a ser unos meros "industriales de la enseñanza", como decía Chaminade. La Compañía ha considerado siempre a la educación como un medio apostólico universal y eficaz. Por la educación completamos la obra maravillosa comenzada por Dios en la creación. Al formar cristianos/as, les ayudamos a ser íntegramente personas: personas completas y cristianas; personas en toda la fuerza del término; personas que colocan los valores humanos por encima de todo; personas de ciencia, equipadas para descubrir la verdad; personas que aman y sirven a Dios y al prójimo. Educar a los jóvenes en la fe implica formarlos en una vida y en una doctrina. La fe debe tener como base, una instrucción sólida de los contenidos de la religión. Para nosotros, la educación es un medio privilegiado de formar en la fe. Educar no consiste sólo en formar la inteligencia, sino en ganar el corazón y la voluntad para que las ideas pasen a la práctica de la vida. Es importante crear en los colegios un clima de fe, pues ésta no se enseña, sino que se comunica y se insinúa más por un ambiente que por la enseñanza propiamente dicha. Se trata de dar una lección y un ejemplo de fe en cada palabra, en cada gesto, y en cada mirada.
1.1. La enseñanza no es un fin, es sólo un medio
"Sois verdaderamente misioneros. La enseñanza de la juventud no es ciertamente el fin que os habéis debido proponer al consagraros enteramente a Dios bajo la protección de María: la enseñanza es sólo un medio del que nos servimos para cumplir nuestra misión, es decir, para educar en la fe y multiplicar los cristianos". (G.JOSÉ CHAMINADE)1.2. No ser unos meros industriales de la enseñanza
"Los que están dedicados directamente a la enseñanza se equivocan si limitan sus esfuerzos a instruir en las disciplinas humanas, si sólo se preocupan de hacer sabios o de ganarse una reputación humana. No olvidéis que sois misioneros de María, y no os rebajéis al rango de industriales de la enseñanza". (G.JOSÉ CHAMINADE)1.3. Valor apostólico de la enseñanza
"¿Quién nos ha lanzado a las obras de educación, casi a pesar nuestro, sino el P.Chaminade empujado por David Monier (secretario del P. Chaminade)? Y no os digo que se hayan equivocado. En el estado en que se encuentra hoy el mundo, para rehacerlo, no hay medio más universal ni más eficaz que la educación. Yo hubiera querido, ese era mi gusto, consagrarme al púlpito; pues bien, hubiera sido de mucho menos provecho a la Iglesia por los sermones que por la educación. Ahora veo el fruto de mis trabajos. La opinión que expreso es la de los hombres más clarividentes y más religiosos de nuestros días. Dejad a los impíos las escuelas y ellos os entregarán todo lo demás". (JUAN BAUTISTA LALANNE, primer religioso marianista, y primer gran pedagogo de la SM)1.4. La educación es un medio privilegiado de formar en la fe
"La educación es para nosotros un medio privilegiado de formar en la fe. Por ella nos proponemos sembrar, cultivar y fortalecer el espíritu cristiano y hacerlo fecundo en los hombres". (REGLA DE VIDA SM, 1983)1.5. Formar en la fe es formar para la vida
"El conocimiento de los contenidos de la fe no es más que un medio de alimentar la vida cristiana. No basta con convencer a la inteligencia, también es preciso ganar el corazón y la voluntad. Las ideas deben pasar a la práctica de la vida". (PABLO HOFFER, 9º superior general SM, autor de "Pedagogía marianista")1.6. Saber y practicar son dos cosas distintas
"Por sí misma, la instrucción no lleva al bien ni al mal: solamente es un instrumento. Saber y practicar son dos cosas distintas. Los más sabios no son siempre los más santos" (ERNESTO SORRET, 6º superior general SM)1.7. La educación religiosa
"La educación religiosa es, sobre todo, la educación del corazón y de la voluntad; se trata de obtener del niño su cooperación libre y sin violencia. Nada, absolutamente nada, debe ser tenido en cuenta, sino lo que el niño hace por persuasión, por convicción, es decir, por conciencia. La educación consiste, precisamente, en provocar esta participación voluntaria" (JOSÉ HISS, 5º superior general)1.8. Equilibrio entre ejercicios libres e impuestos
"Determinados actos de piedad son libres en unos colegios y obligatorios en otros. En este punto es difícil dar normas generales. En todo niño, como en todo hombre, hay un fondo de pereza y de inercia, a veces también respeto humano, que pueden crear en los alumnos una tendencia al mínimo. El abandono de ciertas costumbres, en provecho de la espontaneidad, no debe hacerse antes de que el espíritu de los alumnos haya sido bien preparado para ello". (FRANCISCO KIEFFER, 7º superior general, autor de "Educación y equilibrio" y "La autoridad en la familia y en la escuela")1.9. Participación activa e interior de los alumnos
"Lo peor, tal vez, es dar a los adolescentes la impresión de que la vida religiosa no se mantiene sino encuadrada en el marco rígido y severo de una disciplina exterior, de un reglamento. La vida religiosa entendida así, consistiría solamente en gestos, ritos, ceremonias externas de las que puede hallarse ausente el alma. Sería un ejercicio escolar más, impuesto, y destinado a desaparecer necesariamente al salir del colegio". (FRANCISCO ARMENTIA, autor de "Adolescentes")1.10. Meter la religión en la vida cotidiana
"Hay que decir a nuestros alumnos que la ofrenda más hermosa que podemos hacer a Dios es la de una vida enteramente conforme a su pensamiento creador y a la moral evangélica. La moral no se limita a prohibiciones, a barreras negativas: se extiende al inmenso terreno del bien que se ha de hacer; así, exige hacer juicios rectos y razonamientos lógicos, adquirir la competencia de nuestra profesión, etc". (PABLO HOFFER)1.11. La educación cristiana exige un clima de fe
"La educación cristiana no se concibe fuera de un clima de fe. El educador cristiano es un cooperador de la gracia divina; debe esfumarse para dejarla hacer; su papel, como el de san Juan Bautista, es preparar el camino de Cristo, disminuir para que él crezca". (PABLO HOFFER)1.12. Formar cristianos que sean íntegramente personas
"Un cristiano no deja de ser una persona humana; incluso debe serlo más íntegramente que cualquier otro. El Creador le ha confiado la naturaleza humana para que la lleve a su perfección". (PABLO HOFFER)1.13. Hombres completos y cristianos
"Hay que hacer de nuestros alumnos hombres completos y cristianos, es decir, hombres en toda la fuerza del término y hombres divinizados por la gracia". (DOMINGO LÁZARO, primer provincial de España, pedagogo, impulsor de la Federacción de Amigos de la Enseñanza -FAE-)1.14. Ser plenamente hombres
"Para ser cristianos, es preciso ser plenamente hombres. Nadie cumple la ley de la gracia si no ha cumplido primeramente con perfección la ley de la naturaleza. Educar a un niño es trabajar para convertirlo en un hombre perfecto, por el desarrollo completo, no parcial, de sus facultades físicas, intelectuales y morales". (JOSÉ SIMLER, 4º superior general, impulsor del carisma y del reconocimiento del fundador)1.15. El ideal que persigue el educador cristiano
"Ser cristiano consiste en llegar a ser hombres, íntegramente hombres, con todas sus virtudes propias: espíritus cultivados, disciplinados, rectos, equilibrados, ponderados, comprensivos, amplios y acogedores; caracteres fuertes pero serenos, dueños de sus impresiones, personas discretas, prudentes, imparciales, en las que brillan la caballerosidad, la nobleza y la magnanimidad; almas que sienten la belleza de la naturaleza, del arte y de la moral; almas sinceras, equilibradas, desprendidas, delicadas y buenas". (DOMINGO LÁZARO)1.16. Tarea de las escuelas cristianas
"Nuestras escuelas tienen como tarea formar un tipo de hombre exacto; un hombre que es a la vez un humanista que coloca los valores humanos por encima de todo, excepto de Dios; un hombre de ciencia animado de una gran curiosidad de conocer la creación entera, y equipado de excelentes métodos para descubrir la verdad; un cristiano que no solamente debe amar y servir a su prójimo, sino también amar y servir a Dios". (ANTONIO MARTÍNEZ. 1889-1955, pedagogo y colaborador de Domingo Lázaro, inspector de Educación en los colegios marianistas de España y de las Escuelas de Magisterio de la Iglesia)1.17. Atmósfera religiosa en la escuela
"La multiplicación de cristianos se obtiene menos por el ejemplo de ciertos procedimientos pedagógicos, que por la creación de una atmósfera religiosa en la escuela. La religión no se enseña, se comunica. La religión se insinúa más profundamente en el espíritu y en el corazón de los alumnos por el ambiente del colegio, que por la enseñanza". (G.JOSÉ CHAMINADE)1.18. Una lección cristiana en cada palabra, en cada gesto, en cada mirada
"No se crea que haya que dedicar la mayor parte del tiempo a la enseñanza y a las prácticas religiosas: con la intención constante de alcanzar este fin, un buen profesor da una lección cristiana en cada palabra, en cada gesto, en cada mirada". (PRIMERA REGLA DE VIDA DE LA SM. 1839)1.19. La religión es espíritu y vida
"La religión no es una rama de la enseñanza, como la historia, o una parte de la educación, como la cortesía; es espíritu y vida, luz y fuerza. Es como el aire que por nada puede ser reemplazado, que se respira en todas partes: en las clases, en los estudios, en los juegos y en los recreos; la religión ejerce una influencia secreta, íntima, eficaz y constante". (JOSÉ SIMLER)1.20. La religión es una vida que se transmite
"La religión es una vida que se transmite, antes de ser una doctrina que se enseña. Y la vida se comunica misteriosamente de alma a alma. Antes de luchar contra las faltas de sus alumnos, los profesores deben luchar contra sus propias insuficiencias. La contradicción entre su vida y su enseñanza destruiría los buenos efectos de esta última". (PABLO HOFFER)1.21. La formación cristiana es a la vez educación y enseñanza
"La formación cristiana implica a la vez una educación y una enseñanza, pues la religión es a la vez una vida y una doctrina, siendo esta el fundamento de aquella. La fe de los alumnos debe tener como base una instrucción sólida de la religión". (G.JOSÉ CHAMINADE)1.22. Presentación adecuada de la fe
"Una de las principales preocupaciones en la educación es la presentación adecuada de la fe y la formación en ella. Este trabajo exige una preparación cuidadosa y una constante adaptación de nuestros conocimientos y de nuestra metodología". (REGLA DE VIDA SM. 1983)
2. María, modelo y estímulo
La enseñanza marianista se comprende en el marco de la universalidad del apostolado de la Compañía de María. La solicitud de María es universal: nos pondemos a su disposición para asistirla y acudir a donde ella nos llame. Somos misioneros de María y de ella tomamos ejemplo para crear en nuestros colegios una atmósfera de relaciones cordiales y de espíritu de familia. Nuestra educación es eminentemente familiar por la bondad del corazón y por el espíritu de sacrificio. Irradiar en nuestra propia vida la bondad, la amabilidad y la acogida de María, y manifestar esos sentimientos en nuestras relaciones con los alumnos, esa es la forma de realizar nuestra vocación de ser los auxiliares e instrumentos de la Santísima Virgen en la gran obra de la reforma de las costumbres.
2.1. Universalidad del apostolado marianista. "La solicitud de María es universal. Inspirándose en María, el P. Chaminade no quiso dedicarse desde el principio a una obra especial y exclusiva, a ningún apostolado limitado; se puso a disposición de María para asistirla y para acudir a donde ella le llamara, haciendo todo lo que ella le dijese." (JOSÉ SIMLER).
2.2. Tened las mismas disposiciones de ánimo que tiene María. "No dejéis de preguntaros qué haría María si estuviera en su lugar. Tened las mismas disposiciones que María. Sed padres, se dice a menudo a los maestros que trabajan en la educación de la juventud; sed madres, os digo yo. Para vosotros, éste debe ser uno de los rasgos distintivos" (JOSÉ SIMLER)
2.3. Atención especial a los jóvenes y a los pobres. "El voto de enseñanza que hacemos, aún siéndonos común con otras órdenes, es más extenso en la Compañía de María que en las demás órdenes. Cumpliendo en su objeto la palabra de María: "Haced lo que él os diga", llega a todas las clases, a todos lo sexos, a todas las edades, pero sobre todo a los más jóvenes y especialmente a los pobres" (GUILLERMO JOSÉ CHAMINADE)
2.4. Formar a la infancia y a la juventud, y establecer Congregaciones. "Se señalan dos obra de predilección: formar a la infancia y a la juventud con una educación profundamente cristiana, y establecer Congregaciones bajo los auspicios de María. Las Congregaciones, bajo cualquier nombre y forma que tengan, continúan la primera educación y aseguran los frutos de la misma" (JOSÉ SIMLER)
2.5. María, en la educación marianista. "De la tierna devoción a María, cuya imagen debe adornar todas las clases, deriva la atmósfera de intimidad y de espíritu de familia de todos nuestros colegios" (PABLO HOFFER)
2.6. Solicitud de madre. "Cuando estudiéis vuestros deberes para con vuestros alumnos y examinéis vuestra conciencia sobre este punto, no dejéis de preguntaros lo que haría una madre en vuestro lugar, lo que haría María, la más tierna, sacrificada y generosa de las madres" (JOSÉ SIMLER)
2.7. Devoción a María. "A ejemplo del fundador, el marianista no debe vivir ni respirar más que para extender el culto y el amor de la augusta María" (PABLO HOFFER)
2.8. Inspirar a los alumnos el amor a la Virgen. "Hay que tener un gran cuidado para aprovechar todas las ocasiones que se presenten para inspirar a los alumnos el amor a la Santísima Virgen, dándoles a conocer las ventajas de consagrarse a su servicio. Todo marianista debe actuar en sus trabajos apoyado en la confianza de esta poderosa protectora." ("El espíritu de nuestra fundación")
2.9. Los deberes del profesor marianista. "Antes de comenzar el trabajo, (el profesor) se unirá a aquella cuyo mandato realiza, solicitando su bendición. Durante el trabajo recurrirá frecuentemente a ella. Después del trabajo se encomendará totalmente a ella en cuanto al éxito, y confiará a su maternal solicitud las almas y las obras de que está encargado. Recitará con los alumnos la "Oración de las tres", honrará con un culto especial todas las fiestas de la Virgen y celebrará con celo los meses que le están consagrados" (ENRIQUE LEBON)
2.10. Irradiar en nuestra vida la amabilidad de María. "El medio más eficaz para inculcar la devoción a María es irradiar en nuestra propia vida la bondad, la amabilidad de María, y manifestarla siempre en nuestras relaciones con los alumnos. Por este medio verán qué dulce es vivir bajo la dirección de la Santísima Virgen, y se sentirán ellos mismos atraídos a su especial servicio" (FRANCISCO WOHLLEBEN)
2.11. Inculcar el amor a la Virgen. "¡Qué consuelo si cada uno de nosotros pudiéramos decir que ni uno solo de nuestros alumnos, ni uno solo de los que se relacionan con nosotros, se va sin llevar en su corazón un amor tierno, una esperanza inquebrantable, una piedad verdadera hacia la Madre de Dios" (JOSÉ HISS)
2.12. Devoción a María adaptada a cada edad. "Para ser eficaz, la presentación de la devoción a María debe adaptarse a la psicología de cada edad. Un adolescente está propenso a rechazar todo lo que recuerda su infancia. Aunque convenga rechazar el sentimentalismo falso y artificial, hay que cultivar el impulso del corazón hacia María." (BERNARD BARTH)
2.13. Servidores y auxiliares de María. "Nosotros somos especialmente los auxiliares y los instrumentos de la Santísima Virgen en la gran obra de la reforma de las costumbres, del mantenimiento y acrecentamiento de la fe y, por lo mismo, de la santificación del prójimo" (PRIMERAS CONSTITUCIONES SM 1839)
3. La educación cristiana es misión de un educador cristiano
El educador cristiano sabe que su labor pedagógica es como una paternidad espiritual: contrae con sus alumnos un parentesco espiritual, y por ello se siente estimulado a enriquecer su propia vida interior para comunicarla a sus alumnos. El educador cristiano sabe que el verdadero educador es Dios; y después de Dios, el alumno, no él. No se trata, por tanto, de perseguir el éxito de la institución, en el que los alumnos intervienen como simples medios, sino de la formación de verdaderos hombres y mujeres profundamente cristianos/as.
3.1. El medio más poderoso para mover los corazones. "Después de haber hecho con los alumnos cuanto de nosotros depende, aún os queda un medio más poderoso: rezar por ellos". (JOSÉ SIMLER)
3.2. Educación cristiana. "Bajo el título de educación cristiana se comprenden todos los medios por los cuales se puede insinuar la religión en el espíritu y en el corazón de los hombres, y llevarlos así desde la más tierna infancia, hasta la edad más avanzada". (Constituciones primitivas de la Compañía de María. 1839)
3.3. La educación, medio eficaz de recristianización. "En el estado en que se encuentra hoy el mundo, pra rehacerlo, no hay medio más universal ni más eficaz que la educación. Yo hubiera querido, ese era mi gusto, consagrarme al púlpito; pues bien, hubiera sido de mucho menos provecho a la Iglesia por los sermones que por la educación" (JUAN BAUTISTA LALANNE)
3.4. Hacer apóstoles. "Los tiempos que vivimos piden que los cristianos sean algo más que cristianos adormilados. Es falso un cristianismo negativo, vacío de pasión, falto del don de sí mismo, vacío de Dios. Un cristianismo así, sin brío ni entusiasmo ni amor, es propio de satisfechos y panzudos burgueses; o de tímidos y encogidos. Hay que buscar en el Evangelio un cristianismo vivaz, pletórico, entusiasta, un cristianismo que se apodere del hombre entero, que informe toda su vida." (FRANCISCO ARMENTIA)
3.5. Espiritualidad del educador. "La función pedagógica es como una paternidad espiritual: el maestro contrae con sus alumnos un parentesco sobrenatural, y se encuantra como asociado a la paternidad espiritual de Dios y a la maternidad espiritual de María. Y ya que el educador tiene cargo de almas, se siente estimulado a intensificar y enriquecer su propia vida interior, a extenderla y profundizarla para bien de sus alumnos." (PABLO HOFFFER)
3.6. Misión apostólica del educador. "El educador cristiano es ministro y cooperador de Jesucristo en el apostolado, servidor y auxiliar de María en su papel de mediadora. La principal influencia pertenece a Cristo y a la gracia". (PABLO HOFFER)
3.7. Espíritu de sacrificio del educador. "Todos los hombres apostólicos han estado convencidos de que hay que unir apostolado de la educación y espíritu de sacrificio. El sacrificio de sí mismo, en el sufrimiento, es un apostolado invisible que da a la educación su verdadera fecundidad. Los fracasos en el apostolado de la educación se han de buscar en la falta de espíritu de sacrificio". (JOSÉ SIMLER)
3.8. Fidelidad al deber. "Unido a las intenciones que Jesús, María y José tuvieron cuando trabajaban sobre esta tierra, el educador cristiano cumple con minuciosa perfección los trabajos que derivan de su deber de estado. En lugar de buscar a Dios únicamente en la oración contemplativa, los educadores cristianos lo encuentran también en todos los actos de su vida apostólica." (PABLO HOFFER)
3.9. Grandeza de la misión del educador. "El educador jamás de be olvidar la grandeza y hermosura de su misión. Formando inteligencias rectas, voluntades templadas, afectividades sanas, prepara un terreno más propicio a la acción de la gracia. Cada vez que fortalece el sentido de la lógica y el sentido de lo real, favorece un mejor desarrollo de la fe". (PABLO HOFFER)
3.10. El maestro cristiano. "Rezad por vuestros alumnos. recurrid a menudo a Él, pidiéndole que se gane el corazón cuya custodia os ha confiado, y sobre los cuales vuestra acción será impotente mientras no sea fecundada por la suya." (Primer manual de pedagogía marianista. 1856)
4. Importancia del ejemplo y la formación del profesor-educador
El prestigio intelectual y moral de las personas atrae. Un profesor cristiano debe dar una lección de vida cristiana en cada gesto y en cada palabra. No se trata de que la conducta del educador sea solamente una fachada. La valía moral e intelectual del profesor, su entrega y vocación, su permanente recualificación..., son un factor decisivo en la educación. El éxito educativo del profesor depende de la calidad de su vida, sean cuales sean el método y el material didáctico que se utilice. Siempre se educa más por lo que se es, que por lo que se dice y se hace. La educación es una irradiación que se ejerce sobre los alumnos.
4.1. El prestigio del valor moral. "Uno de los aspectos que más atraen es el prestigio de la persona misma. Los alumnos deben estimar nuestra superioridad moral. La sola apariencia egoista en el que manda, aunque vaya acompañada de una clara superioridad intelectual, irrita y subleva a los alumnos. No hay que confundir la necesaria disciplina exterior con la obediencia". (Francisco KIEFFER, 7º superior general SM, autor de "Educación y equilibrio" y "La autoridad en la familia y en la escuela").
4.2. El ejemplo del educador. "Un buen educador da una lección de vida cristiana en cada gesto, en cada palabra y en cada mirada". (Constituciones primitivas de la Compañía de María. 1892).
4.3. Escuelas Normales del profesorado. "Las Escuelas Normales del profesorado son uno de los medios más sencillos, más directos y más poderosos. Es una de nuestras obras principales, la que más fuertemente llega al corazón y la que más me interesa". (Guillermo José CHAMINADE)
4.4. Retiros a los maestros. "Los retiros a los maestros, con conferencias pedagógicas, son muy importantes. En el caso de que no fueran subvencionados estos retiros, la Compañía debiera suplir a ello con sus propios fondos. En nada podría emplear mejor el fruto de sus economías". (Guillermo José CHAMINADE)
4.5. La dulzura es una forma superior de dominio de sí mismo. "La dulzura es la virtud de los fuertes, es la caridad vista por su lado más práctico. Supone en el profesor el dominio sobre sus pasiones, la prudencia, la discreción, la bondad unida a la justicia, y ejerce sobre los alumnos un poder irresistible". (José SIMLER, 4º superior general, impulsor del carisma y del reconocimiento del fundador).
4.6. El maestro debe saber lo que quiere. "El oportunismo en educación es desastroso. El oportunista, al carecer de convicciones y de espíritu de continuidad, varía según las circunstancias e impresiones. Las órdenes se suceden unas a otras, con una incoherencia que provoca en el niño sino indiferencia ante todo." (Francisco KIEFFER)
4.7. Creer en el bien. "A menudo, creer en el bien es suscitarlo. Se trata de un método lento pero seguro. Pocos educadores, desgraciadamente, aprecian los métodos cuyos resultados son a la largo plazo. La mayor parte están obesionados por el orden exterior y los éxitos tangibles e inmediatos. Sin embargo las soluciones de efecto inmediato no son ordinariamente las más duraderas." (Pablo HOFFER, 9º superior general SM, autor de "Pedagogía marianista")
4.8. Las soluciones de efecto inmediato no son las más educativas. "La tentación del orden por el orden, el ansia del éxito inmediato, el deseo de lograr la paz, e incluso, a veces, el deseo inconsciente de dominar y hasta de hacer sufrir, hacen olvidar que las soluciones de efecto inmediato no son las más educativas ni las más eficaces a la largo plazo". (Pablo HOFFER)
4.9. Grandeza de la vocación del educador cristiano. "NInguna vocación humana es tan sublime como la vocación de educador de la juventud". (Ernesto SORRET. 6º Superior general SM)
4.10. Actuar sobre el corazón. "El buen profesor no se desconcierta jamás: sigue a sus alumnos hasta que encuentra el momento favorable, y entonces se lo echa sobre sus hombros. Si se quiere llegar a algo, hay que actuar sobre el corazón". (José SIMLER)
4.11. Rectitud conducta del profesor. "Todo procedimiento retorcido, toda mentira, especialmente toda pillería, es una pequeñez y una cobardía y, por ello, despreciable. A los niños no se les engaña, son más clarividentes de lo que se piensa. Los padres y profesores que usan la mentira como un medio de gobierno, se descalifican ante los niños y matan su confianza". (Francisco KIEFFER)
4.12. El educador marianista. "Las mejoras técnicas, administrativas y metodológicas sólo ofrecen posibilidades. Lo esencial es siempre el educador; pero en este, el bagaje literario, científico y didáctico, por indispensable que sea, es menos importante que las cualidades morales y religiosas. Un buen profesor realiza mayor bien en condiciones modestas que un excelente técnico provisto del mejor equipo pero falto de ciertas cualidades de espíritu, de corazón y de voluntad. La valía del profesor como hombre es el factor decisivo de la educación". (Pablo HOFFER)
4.13. Grandeza de la misión del educador. "Ninguna vocación humana ha saido jamás tan exaltada como la vocación del educador de la juventud. No hay pintor, ni escultor, ni artista alguno, que pueda ser comparado al hombre que sabe formar la inteligencia y el corazón de la juventud". (Pablo HOFFER)
4.14. La educación, obra maravillosa. "¡Qué gran cosa es ser llamado a completar la obra maravillosa comenzada por dios en la creación! ¡Qué honor nos hace Dios al asociarnos a su obra por excelencia!". (José SIMLER)
4.15. El secreto del educador. "En educación no hay más secreto que trabajar sobre las conciencias". (Luis DE LAGARDE. Segundo director marianista del colegio Stanislás de París, considerado hoy por el mismo colegio, su "segundo fundador")
4.16. El profesor, modelo de identificación. "El verdadero profesor es aquel que provoca en sus alumnos el deseo de ser como él". (Pablo HOFFER)
4.17. Grandeza de la vocación de educador. "Lo que debe colmarnos de gozo es el hecho de ser llamados al ministerio de la enseñanza: es este un verdadero apostolado, que debe llevarnos a trabajar con valentía y paciencia y con una entera confianza en Jesús y en María; es una gracia insigne que debemos recibir con gran humildad y gran sencillez, pues no somos dignos de enseñar. Tengamos presente en nuestro espíritu la grandeza de nuestra vocación si queremos responder a ella con fidelidad". (Guillermo José CHAMINADE)
4.18. Amar nuestra vocación de educadores. "Nunca amaremos demasiado nuestra vocación de educadores. Siguiendo a la Santísima Virgen, guiados por ella, hemos escogido la mejor parte. Nuestra vocación tiene como objeto verdadero y definitivo a Dios, hacia el cual vamos, a quien conducimos los niños y jóvenes que nos están confiados" (Francisco KIEFFER)
4.19. Dignidad de la vocación de educador. "¡Qué indignamente se rebajan aquellos que, olvidando su alta dignidad de educadores, no ven y no quieren ver en sus ocupaciones más que el oficio de un profesor más o menos capaz, de un vigilante más o menos hábil, de un director más o menos experimentado! Debéis tener siempre una idea muy alta de lo sublime de vuestras funciones, comprendiendo que, entre las obras divinas en la tierra, no hay ninguna más divina que la de cooperar con Dios en la salvación de las almas". (Joszé SIMLER)
4.20. Importancia del maestro-educador en educación. "Si el maestro no es bueno, si no es lo que debe ser, todo ha fallado. Como es el maestro, así son los alumnos y el espíritu general del colegio". (José SMILER)
4.21. Calidad de vida del profesor. "Sean cuales fueren su método y su material didáctico, el éxito educativo del profesor depende de la calidad de su vida, del amor y seriedad que ponga en el cumplimiento de su trabajo. Si es frío e indiferente, aunque el edificio escolar fuera artísticamente un palacio, semejante profesor es incapaz de dar una educación sólida" (John GARVIN)
4.22. El maestro, factor decisivo del colegio. "El maestro es el factor decisivo del colegio; él es quien infunde vida y movimiento al sistema escolar. Si su enseñanza carace de eficacia, el montaje escolar, los libros, los programas resultan inoperantes. El verdadero maestro sabe enseñar en una barraca de madera desprovista de mobiliario escolar." (John GARVIN)
4.23. El maestro debe hacerse amar. "El atractivo de la personalidad del maestro, su abnegación, su prestigio científico, son factores poderosos para suscitar la atención y el interés. Los adolescentes aman las ideas a través del profesor que se las transmite. Sobre todo, haceos amar: este es el medio más seguro de ser escuchado con atención y con gusto; el alumno escucha con dificultad y con desgana la voz de aquel que no tiene su afecto". (MANUAL DE PEDAGOGÍA MARIANISTA. 1856)
4.24. El ideal debe verse personificado. "Es un hecho mil veces comprobado que el contacto familiar, amistoso y continuo con los grandes espíritus de todos los tiempos y de todos los países es un medio excelente para perfeccionarse, para apropiarse, por decirlo así, esa superioridad que los hizo pasar a la historia. Puesto que supieron vivir una vida más intensa que la de la masa, podemos aprender de ellos hasta dónde puede llegar el desarrollo armónico de nuestras facultades, y cómo podemos, siguiendo su ejemplo, desarrollar y hacer fructificar al máximo los recursos que Dios ha depositado en nosotros" (Francisco ARMENTIA, autor de "Adolescentes")
4.25. Se educa más por lo que se es que por lo que se dice. "La influencia educadora la ejerce el profesor, en primer lugar, por la irradiación de sus cualidades humanas y cristianas. La educación es esencialmente una comunicación de vida; el profesor que no posee un alma ardiente no está hecho para la educación". (Pablo HOFFER)
4.26. El ejemplo del educador. "La educación es una irradiación, una fascinación que se ejerce imperceptiblemente sobre los alumnos. El educador hace más por lo que es que por lo que dice. Su valía profesional, por importante que sea, importa menos que las cualidades de su personalidad, de su caracter y de su cultura". (Pablo HOFFER)
4.27. El ejemplo del maestro. "La moral no se enseña, se insinúa y se difunde con el ejemplo. Por su sola presencia, quiéralo o no, un maestro forma o deforma a sus alumnos". (Domingo LÁZARO, pedagogo y escritor, cofundador de la "Asociación de amigos de la enseñanza -FAE-, primer director español del colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid)
4.28. El maestro es un modelo. "El maestro es un hombre más que un libro, un compañero y un guía más que un pedagogo y un hombre de disciplina; es un modelo más que una regla, un consejero más que un demostrador, un inspirador más que un canal de conocimientos, un hombre más que un método". (John GARVIN)
4.29. El profesor es un testigo vivo de los valores que enseña. El educador ansioso de eficacia debe esforzarse por ser un testigo vivo de los valores humanos y cristianos que enseña. Si su conducta no está de acuerdo con su enseñanza, más vale que se calle; el silencio hace menos daño que un buen consejo acompañado de un mal ejemplo". (Pablo HOFFER)
4.30. En educación, el ejemplo es insustituible. "Sólo los apóstoles hacen cristianos, y el verdadero apóstol es un testigo antes de ser predicador; debe predicar el evangelio con todo su ser antes de predicarlo con su boca" (Luis COUSIN, introductor de la Compañía de María en España, primer director del colegio de San Sebastián)
4.31. Influencia de un maestro. "Pocos alumnos en la tierra se resisten al poder de un alma que se esfuerza por ser bella" (Francisco KIEFFER)
4.32. Predicar con el ejemplo. "Los profesores lograrán bastante fácilmente hacer de sus alumnos escritores o lectores; lo que es más dificil es hacerlos buenos cristianos, santos, porque hace falta que los maestros prediquen con el ejemplo: es preciso que estén en las vías de la santidad para hacer entrar por ella a los demás." (Método de enseñanza marianista. 1851)
4.33. Importa más lo que el profesor es que lo que dice. "En la educación de los alumnos importa más lo que el profesor es que lo que dice. Si dese desterrar la mentira, ¡que la destierre de su propia conducta! Si quiere ver a sus alumnos simpáticos y buenos, es preciso que dé pruebas de estas virtudes en su propia vida". (Alberto KAISER)
4.34. El niño mira a los mayores para imitarlos. "Durante mucho tiempo, el niño es incapaz de concebir un ideal distinto del que ve concretado en las personas que respeta: su padre, su madre, sus maestros. Las almas crecen al contacto con las almas grandes; se hacen nobles, generosas y bellas al contacto con las almas generosas y bellas. (Francisco KIEFFER)
4.35. Coherencia del educador. "Hay educadores cristianos osados e inconsecuentes que exigen a los demás el deber estricto, cuando ellos no cumplen sus principales obligaciones. ¡Y después se extrañan de la poca eficacia de sus consejos!" (José HISS, 5º superior general)
4.36. El educador debe imponerse por su popio prestigio. "Hoy más que nunca, no es la función la que se impone, sino el prestigio de una persona. Para que el alumno acepte de buen grado nuestra influencia, es preciso que reconozca en nosotros un valor al que conviene someterse". (José HISS)
4.37. Educarse para educar. "Si queremos realizar de verdad labor de educadores, es absolutamente necesario que nos eduquemos antes nosotros mismos. Es preciso vivir antes aquello de lo que se quiere convencer y persuadir a los demás. Nadie da sino lo que tiene, y lo que tiene en abundancia". (Jerónimo REBSOMEN)
4.38. El profesor debe tener un gran ideal. "Un hombre sin ideal no debe ser educador, porque la función educativa exige una mística de total desinterés". (Pablo HOFFER)
4.39. Importancia de la curiosidad de espíritu en el profesor. "El papel del maestro no consiste únicamente en verter la ciencia en la cabeza de los alumnos como un embudo, sino en despertar en su espíritu el deseo de conocer y la pasión de la verdad. Un maestro es menos un depósito que una fuente rebosante de vida y de sol, que lleva a sus alumnos luz y fe, cultura e inspiración." (John GARVIN)
4.40. El profesor debe mantener siempre el placer de conocer. "El profesor que ha perdido el placer de conocer no está en su lugar en la escuela. La curiosidad siempre despierta por todos los problemas humanos es lo único capaz de infundir vida y de dar realismo a la enseñanza, pues el culto a las ideas generales es indispensable para comprender la vida y para interpretar el flujo siempre nuevo de los acontecimientos y de los hechos cotidianos". (Francisco KIEFFER)
4.41. El profesor debe seguir estudiando siempre. "Es fácil comprender que un maestro que ya no estudia se expone a no pagar su deuda con los alumnos: no se da lo que no se tiene. La enseñanza es el arte de despertar los espíritus, de provocar su iniciativa, y esto exige del profesor un espíritu vivo y activo. Una inteligencia que, por falta de ejercicio, se entumece cada día más, no puede despertar la vida a su alrededor". (George SAUER)
4.42. Importancia de la intuición psicológica. "Los dones innnatos del profesor, reforzados por su amor a los niños y por el sentido de su misión, aumentan en él el sentimiento de la simpatía, la cual le permite ponerse en lugar de los demás; comprender lo que cada alma infantil tiene de original; percibir, como por instinto, el camino que se ha de seguir; pronunciar las palabras y realizar las acciones que despiertan el interés, atraen la confianza, provocan la simpatía y estimulan el esfuerzo". (Manuel de pedagogía marianista, 1856)
4.43. El dominio de sí mismo del profesor. "El niño es una anarquía de apetitos que campean libremente si las circunstancias se prestan a ello. Si el educador se deja llevar por sus caprichos, si reacciona con violencia o se refugia en la timidez, su autoridad zozobra. El tranquilo dominio de sí mismo basta a menudo para apaciguar la tormenta." (Pablo HOFFER)
4.44. Ser dueño de sí mismo. "Para dominar a los demás, hay que ser dueño de sí mismo: el orgullo, la venganza, el desdén, las amenazas exageradas, las burlas, los sarcasmos, los golpes, el empecinamiento en querer ser obedecido a toda costa, todo sto destruye indefectiblemente la autoridad". (José SIMLER)
4.45. El profesor debe saberse gobernar a sí mismo. "Los que no saben gobernarse a sí mismos tampoco saben gobernar a los demás. Los niños son maravillosamente clarividentes: saben someterse provisionalmente cuando hay que aguantar la tempestad, y hacer todo lo que se les ocurre cuando la tempestad ha pasado. La calma del profesor, en cambio, da enseguida la impresión de una voluntad que sabe lo que quiere y que no se dejará desviar de su fín. Una mirada serena y tranquila basta, a menudo, para inspirar seguridad al niño indócil" (Francisco KIEFFER)
4.46. No hacer acepción de personas. "El profesor debe abstenerse de hacer acepción de personas. Todos los alumnos deben ser igualmente queridos por él". (Pablo HOFFER)
4.47. El profesor debe ser justo en sus juicios sobre los niños. "Al juzgarlos por sus actos y por sus palabras, creemos ser objetivos, cuando en realidad los mezclamos con un montón de elementos subjetivos: sustituimos inconscientemente los estados de ánimo de los niños por los nuestros propios. Las cosas que dice el niño no son para él lo que para nosotros". (Francisco KIEFFER)
4.48. "El valor personal de los profesores. "El valor personal de los profesores es el medio más eficaz para crear el ambiente del colegio. Más hacen los profesores por lo que son que por lo que dicen o exigen. La admiración y el afecto por un profesor incitan al adolescente a adoptar sus ideas y a seguir su vida. Dichoso el profesor cuyo discípulo diga: quiero ser como él". (Camilo GRIBLING)
4.49. El maestro debe estar en permanmente recualificación. ""¡Qué pena da el profesor satisfecho de sí mismo y que deja de estudiar! Habiéndose preparado hace tiempo, piensa que eso es suficiente para toda la vida. Se convierte en un hombre sin aspiraciones, en un baratillero de la palabra". (Juan GARVIN)
4.50. Importancia de la competencia pedagógica. "La experiencia demuestra que uno no es capaz de enseñar sólo por el hecho de conocer perfectamente su materia. Uno puede ser varias veces titulado, e incapaz de dar una buena enseñanza. Un hombre con instrucción menos extensa, pero iniciado en la pedagogía y en la metodología práctica, puede ser muy superior, como profesor, a otro muy inteligente y erudito, pero que carece de método e ignora toda pedagogía". (José HISS)
4.51. Competencia profesional. "Cualquier profesional serio se toma a pechos la ciencia de su profesión. Hay que estar al día en todo lo referente a la ciencia de la educación". (JOsé HISS)
4.52. El profesor debe ser competente en lo que educa y enseña. "Querer bien las cosas es algo excelente, pero aún es mejor añadir a ese querer el hacer, el saber hacer. El mayor enemigo de la competencia es la inercia intelectual. Para huir del esfuerzo intelectual, algunos se lanzan a las obras apostólicas y, arrastrados por la acción, no profundizan en su competencia y se vacían intelectualmente, haciéndose incapaces de realizar una acción profunda y duradera". (Francisco KIEFFER)
4.53. Unión y colaboración entre los profesores. "El bienestar de cada miembro, su fuerza y acción, así como los resultados del conjunto, dependen del grado de unión que exista entre los profesores. Cualquier merma de la unión enerva a los miembros y hace estériles sus esfuerzos". (José SIMLER)
4.54. Solidarios de toda la obra. "Cada uno debe ser solidario del éxito de toda la obra. La unión vale más que todo. Si todos marchan de común acuerdo, se conseguirá mejor el fin que se persigue. El profesor debería esforzarse por parecerse a aquellos escultores de la Edad Media que colaboraban todos en la edificación de una hermosa catedral, más preocupados de la armonía del conjunto que de su propia gloria personal". (Pablo HOFFER)
4.55. El educador es un servidor. "Más que cualquier otro jefe, el educador de la juventud está para servir y no para ser servido" (Pablo HOFFER)
4.56. Importancia del testimonio del educador. "Los marianistas que enseñan dan testimonio de una vida rica en valores humanos y cristianos. Contribuyen de una manera especial a la misión común por su competencia profesional y por su interés por el crecimiento humano y espiritual de todos los miembros de la comunidad escolar". (Regla de vida SM. nº 5.12)
5. El espíritu de familia
Desde los comienzos de la actividad docente en la Compañía de María, el espíritu de familia ha sido una característica fundamental. Un colegio nunca será una casa de educación, sino a condición de ser una segunda familia. Para educar a los niños, hay que vivir y convivir con ellos, crear relaciones cordiales, no considerarlos como unos simples números, amarlos y respetarlos según su naturaleza individual. La educacíón marianista debe ser eminentemente familiar por la bondad del corazón y por el espíritu de sacrificio.
5.1.El espíritu de familia en la escuela. "Los maestros no podrán ejercer su acción moral sobre los niños, sino en la medida en que establezcan con ellos las mismas relaciones que esos niños tienen con su padre y su madre en la familia. Para educar a los niños hay que vivir con ellos, y la escuela no será nunca una casa de educación, sino a condición de ser una segunda familia. Sin una voz amiga y familiar podréis sembrar en las inteligencias, pero no llegaréis al corazón" (Juan Bautista LALANNE, primer religioso marianista, pedagogo)
5.2. El colegio debe ser una familia. "Si el colegio deja de ser la extensión de la familia doméstica, forzosamente tiene algún parecido con el cuartel o con la cárcel. No habrá ya discípulos propiamente dichos, sino niños amestrados, en el sentido menos noble de la palabra" (José SIMLER, 4º superior general)
5.3. Importancia del ambiente familiar en el colegio. "Debemos atraer a los jóvenes por nuestras maneras suaves, amables, pacientes. Tengamos con nuestros alumnos el celo de una madre" (Antonio MARTÍNEZ, inspector de educación de España).
5.4. El colegio es una segunda familia. "Para que la educación familiar se continúe, es preciso que los alumnos encuentren en la escuela una buena y sabia vida de familia". (Juan Bautista LALANNE).
5.5. Sed padres; más aún, sed madres. "Nuestras obras necesitan un padre que las dirija según el espíritu de la Compañía de María. ¡Sed padres; más aún, sed madres!". (Guillermo José CHAMINADE)
5.6. Solicitud de padre. "El maestro debe considerarse padre, más bien que maestro de sus alumnos; en su trato con ellos, junto a la autoridad del maestro siempre estará la tierna solicitud del padre". (Jorge CAILLET, 2º superior general)
5.7. Cualidades del educador marianista. "No es verdaderamente hijo de la Compañía de María el maestro que no tiene para con sus alumnos la abnegación, el celo, la solicitud, la indulgencia, la dulzura, la paciencia de un padre y una madre con su hijo. Cultivad el espíritu de familia entre nuestros alumnos, y para ello, haced que impere en nuestros métodos y en nuestros procedimientos. Esta es una tradición que remonta hasta los orígenes de nuestro Instituto y que los discípulos del P. Chaminade implantaron donde quiera que fijaron sus colegios". (José HISS, 5º superior general)
6. Respeto a la persona del alumno
El educador marianista descubre, respeta y venera en la persona frágil del niño, la persona misma de Jesucristo. Un alumno no es una cosa, sino una persona; no es un número anónimo, sino una personalidad singular. Dios ha creado al hombre a su imagen, y no usa coacción ni violencia para guiarlo. De la misma manera, el educador trata a los alumnos con el mayor respeto. El profesor tiene ante sí, en clase, individualidades con sus rasgos característicos. Tiene que respetar su ritmo evolutivo para ayudarles a ser unos adultos particulares.
6.1. Respetar. "La educación es una obra tan íntima que debe ser respetuosa e individual". (José SIMLER)
6.2. Educación individual. "En nuestros colegios no podemos crear robots, seres uniformes hechos a golpe de molde y de troquel". (Francisco KIEFFER)
6.3. Venerar la persona del niño. "El educador descubre y venera en la persona frágil del niño, la persona misma de Jesucristo" (Constituciones de la Compañía de María. Texto de 1892)
6.4. Actividad del educador respetuosa pero constante. "Debemos estar convencidos de que el alumno no es un vaso que se llena, sino un fuego que se enciende". (Domingo LÁZARO)
6.5. Respetar la dignidad del niño. "Recurrir a castigos exagerados, a medios coercitivos, a reprensiones violentas es alcanzar el éxito de un domador, pero no el triunfo de un educador". (Francisco KIEFFER)
6.6. El verdadero educador es Dios; después de él, el niño. "El educador debe respetar la personalidad del niño. El trabajo del educador consiste en insinuarse discreta y responsablemente, con todo respeto. Debo saber, que en educación, el verdadero educador es Dios; y después de él, el mismo niño, y no yo". (Domingo LÁZARO)
6.7. Tratar a los alumnos con el mayor respeto. "Dios ha creado al hombre a su imagen y habita en él por la gracia; no usa coacción ni violencia y no atenta a nuestra libertad. ¿Podría un maestro hacer algo mejor que gobernar su clase como Dios gobierna el mundo, es decir, tratando a sus alumnos con el mayor respeto? (Jorge CAILLET)
6.8. Tratar a los alumnos como personas. "El niño, como el adolescente, es una persona que posee los atributos y las posibilidades de la persona; alguien ante quien Dios mismo se detiene con respeto. He aquí por qué mis alumnos no son cosas, y no puedo tratarlos como cosas, sino que debo tratarlos como personas, con sus atributos, sus derechos y sus virtualidades. No son para mí ni instrumentos molestos, ni objetos de los que podamos disponer a nuestro capricho y, menos aún, según nuestra fantasía". (Domingo LÁZARO)
6.9. Respetar el desarrollo del alumno. "Por la ambición de un éxito rápido nunca hay que ceder a la tentación de imponerse a la naturaleza y acelerar de un modo anormal el desarrollo del niño, sustituyendo con nuestra propia actividad, la actividad espontánea del niño". (Francisco KIEFFER)
6.10. Preferir la persuasión a la violencia. "El maestro marianista preferirá siempre la persuasión a la violencia, porque ve en ésta una explotación de la debilidad del niño y del adolescente, una violación de su libertad interior". (Pablo HOFFER)
6.11. Respetar el pudor del niño. "La conciencia del niño es un terreno tan inviolable como la del adulto. El adolescente tiene una vida íntima hecha de sentimientos diversos, y no se debe recurrir a intimidaciones o halagos para hacerse abrir las puertas de esos secretos". (Pablo HOFFER)
6.12. El fin bueno no justifica los medios malos. "Aunque se pretexte que sólo busca el bien del niño, conviene repetir que el fin bueno no justifica los medios malos, y que a veces hay que saber resignarse a no btener ciertos resultados excelentes si los procedimientos para alcanzarlos repugnan a la honradez, a la delicadeza y al respeto que debemos al hombre que está esbozado en el niño". (Francisco KIEFFER).
6.13. Respetar la voluntad del niño. "Dos voluntades, la del educador y la del niño, pueden entrar en conflicto. En lugar de ingeniárselas el educador para llevar la voluntad del niño a armonizar con la suya, y a querer lo que él mismo quiere, puede sentir la tentación de suprimir la voluntad del más débil. Alcanzar este resultado no es formar la voluntad, ya que esta ha quedado deshecha". (Francisco KIEFFER)
6.14. Insinuarse con delicadeza en el corazón del niño. "Llegar a insinuarse en el espíritu y el corazón del niño con delicadeza, con respeto y tacto infinito, para allí, en el fondo de su alma, ayudarle a conocerse y a desarrollar totalmente las virtudes naturales y sobrenaturales en potencia". (Domingo LÁZARO)
6.15. Se educa con el espíritu. "No se gobierna a los hombres con el cronómetro y el metro, sino con el espíritu. El valer y el dinamismo de un hombre se mide por la grandeza de su ideal. Para encarnarlo en la vida de los alumnos, hay que hablar de él a menudo". (Pablo HOFFER)
7. Adaptación a los tiempos
Hay que adptarse a las variaciones del tiempo, de los lugares y de las costumbres. "A tiempos nuevos, métodos nuevos". No se trata de correr tras lo que huele a novedad, por ser novedad, pero tampoco de, refugiados en la tradición, acatarrarse al menor soplo de novedad. El educador ha de saber sacar todo lo positivo que tienen los adelantos modernos, pero sin apartarse de los principios permanentes consagrados por la experiencia.
7.1. Adaptarse a los tiempos. "Hay que retocar valientemente los modos y las formas que no tienen nada de inmutables y deben adaptarse a las variaciones del tiempo, del lugar y de las costumbres" (G.José Chaminade)
7.2. Actitud de apertura. "Hay que huir de las gentes con orejeras, que no ven más allá de lo que tienen delante de los ojos, sin darse cuenta de que a su lado hay cosas muy dignas de ser miradas" (Domingo Lázaro)
7.3. Sentido del equilibrio. "No toda novedad es condenable; si no, se cerraría el camino al progreso. Hay que tener un espíritu abierto, acogedor de todas las formas de verdadero progreso. Pero al mismo tiempo hay que evitar todo arrebato inconsiderado de la novedad por la novedad" (Francisco Kieffer)
7.4. A tiempos nuevos, métodos nuevos. "El P. Chaminade no se dejó adormecer por las tradiciones efímeras, ni se atascó en formas de apostolado envejecidas. "Nova bella elegit Dominus, a tiempos nuevos, métodos nuevos, esa fue su divisa." (Pablo Hoffer)
7.5. Adaptarse a las variaciones de los tiempos. "Tradicional tanto como se debe ser, el P. Chaminade conservó fielmente la esencia y los elementos que no pueden variar aun con peligro de provocar la sorpresa, tal vez incluso la oposición de los rutinarios. Como él mismo decía: hay que retocar valientemente los modos y las formas, que no tienen nada de inmutables y que deben adaptarse a las variaciones del tiempo, del lugar y de las costumbres". (Enrique Rousseau)
7.6. Ni innovaciones imprudentes ni rutinas ciegas. "Enemigos de innovaciones imprudentes tanto como de las ciegas rutinas, aprovechémonos de los conocimientos conseguidos por los modernos, pero sin apartarnos de los principios consagrados por la experiencia". (Juan Bautista Lalanne)
7.7. Adaptarse al alumno. "El educador auténtico debe poseer el sentido de la adaptación, que le permita adaptarse tanto al hombre en devenir como a la evolución de la cultura". (Leopoldo Prohaska)
7.8. Mirar hacia el futuro y ser creativos. "Lo que no se puede discutir es que el porvenir pertenece a la iniciativa, y que los tiempos nuevos requieren iniciadores; ahora bien, este papel corresponde a la juventud, que no tiene que reproducir el pasado, sino crear nuevos modos de pensar y de obrar en relación con el movimiento intelectual contemporáneo". (Enrique Rousseau)
7.9. No dormirse en la rutina. "Señores maestros, ahora, manos a la obra" (Domingo Lázaro)
7.10. Esforzarse por adaptarse. "Solamente no se equivoca nunca quien es demasiado perezoso para pensar; pero tampoco hará nunca nada valioso en educación. La adaptación supone riesgo, pero también posibilidades de éxito". (Pablo Hoffer)
7.11. La vida ante todo. "La rutina es la muerte de las obras; es la ausencia del alma reemplazada por un reglamento; el esqueleto que sostiene, por algún tiempo, un cuerpo cuya vida ha desaparecido. ¡Ay los reglamentos! Tienen la misión de guardar, de preservar, pero no les dejemos que detengan cualquier manifestación de vida nueva, de vida buena y sana." (José Leber)
7.12. Aceptar y asimilar el progreso. "Tenemos que evitar dos extremos: el de los alocados, que se lanzan con una temeridad inconsiderada hacia todo lo que huele a novedad, y la actitud de esos "pobres de espíritu", tímidos como liebres, que se acatarran al menor viento de novedad y que, para excusar su pereza de acción, se refugian escandalizados y asustados en eso que ellos llaman tradición". (Domingo Lázaro)
7.13. Acomodarse a las exigencias de las sociedades humanas. "Los grandes principios de la educación y de la enseñanza no varían; pero la aplicación de esos principios,así como los métodos, forzosamente tienen que acomodarse a las necesidades y exigencias de las sociedades humanas. Admitri la inalterabilidad absoluta de las formas y de las materias de enseñanza, sería limitar a un tiempo muy corto los servicios y aun la existencia de un Instituto dedicado a la educación" (Primeras Constituciones de la Compañía de María. 1839)
7.14. Tener sentido de adaptación. "Nuestra misión exige personas capaces de adaptarse y colaborar con todos los que trabajan en la Iglesia. Intensificando nuestra disponibilidad para el servicio, queremos revivir la audacia apostólica de los primeros tiempos". (Regla de vida marianista. 1983)
8. El alumno es el sujeto de su propia educación
Todo el esfuerzo del educador tiende a hacer que los propios alumnos estimulen y movilicen sus numerosas energías. El profesor es un despertador de virtualidades más que un docente, un impulsor más que un domador, un mediador del proceso educativo. El educador debe llevar al alumno a educarse a sí mismo, a que no sea un mero espectador pasivo en la tarea de su educación. El alumno es el centro y eje sobre el que gira todo el quehacer educativo y enseñante del colegio.
8.1. Acompañar al niño después de la etapa escolar.
"La Compañía de María tiene po objeto la instrucción gratuita de aquellos que no podrían tenerla de otra manera. En las escuelas, los niños son el principal objeto de sus trabajos. Las Congregaciones se establecen para sostener los resultados obtenidos en las escuelas. Lo que distingue a nuestras escuelas son las instituciones que organiza para acompañar a los niños en todas partes, para sostenerlos cuando dejan la escuela". (Guillermo José Chaminade).8.2. Encontrarse con los alumnos fuera de clase.
"Todo lo que facilite el encuentro profesor-alumno fuera de clase es puro aprovechamiento para la educación" (François Kieffer)8.3. Papel fundamental del niño en su propia formación. "El buen pedagogo parte siempre del niño, del conocimiento de sus necesidades vitales, poniendo en acción sus recursos personales. No debe querer anticipar la evolución normal del niño ni querer quemar las etapas de su crecimiento. Se esfuerza en valorar los gérmenes del bien y llevarse al niño a trabajarse a sí mismo, cooperando con todas sus fuerzas en la obra de su propio desarrollo". (Paul Hoffer)
8.4. Movilizar las energías del educando. "El maestro, como decía el P. Domingo Lázaro, está convencido que el niño no es un vaso que se llena, sino un fuego que se enciende; y de que el mejor medio de hacer progresar al niño es movilizar sus numerosas energías. El maestro debe ser un despertador de esas preciosas virtualidades más que un docente, un impulsor más que un domador". (Pablo Hoffer)
8.5. Emplear la persuasión para motivar al alumno en su propia educación. "Hay que hacer comprender a los alumnos que pueden hacer más de lo que se les pide; que por su trabajo y su conducta deben prepararse un porvenir mejor; y que no encontrarán la felicidad más que en el testimonio de una buena conciencia; esto es lo que hace la verdadera educación." (Joseph Simler)
8.6. Tener en cuenta la buena voluntad y la aplicación del alumno. "En los colegios habría que reemplazar la catalogación escolar en función de los resultados intelectuales, por una catalogación que tuviera en cuenta, como Dios, la buena voluntad y la aplicación de cada uno". (Juan Bautista Lalanne)
8.7. Importancia de la creación de automatismos. "En la educación del niño hay una gran parte de adiestramiento para ayudarles a desprenderse progresivamente de sus instintos primitivos, a vencer las resistencias opuestas por el cuerpo y la afectividad desarreglada, para preparar en él un terreno propicio a la eclosión del espíritu". (Paul Hoffer)
8.8. Hay que buscar la acción personal del alumno. "Lo que el maestro hace por sí mismo es poca cosa, lo que hace libremente es poco: la acción personal del niño, eso es lo que hay que buscar siempre. Jamás se educará un niño sin él ni a pesar de él. Educar a un niño es ayudarle a caminar libremente hacia la noble meta de su fin". (Joseph Simler)
8.9. El verdadero educador es el mismo alumno. "Yo debo respetar la personalidad del niño: mi mérito consiste en insinuarme discreta y respetuosamente, en facilitarle el trabajo de su propia educación. Debo saber que, en educación, el verdadero educador es, después de Dios, el mismo niño y no yo. Lo que se hace en el niño sin su concurso consciente y voluntario, es decir, lo postizo y lo forzado no permenece, es como un recuerdo ingrato y penoso, incluso a veces nocivo". (Domingo Lázaro)
8.10. No trabajar al niño, sino llevarlo a que se trabaje. "Es preciso no trabajar al niño, sino llevarlo a que se trabaje; es preciso no instruirlo, sino llevarlo a instruirse; no doblegarlo por la fuerza, bajo un reglamento, sino llevarlo a querer lo que el reglamento quiere". (Juan Batista Lalanne)
8.11. La educación consiste en crearse a sí mismo. "Es preciso que el niño aprenda muy pronto que la educación consiste en crearse a sí mismo, y que más tarde, bajo todos los puntos de vista, será lo que él mismo se haya hecho". (Francisco Kieffer)
8.12. El joven debe educarse a sí mismo. "El niño y el joven deben educarse a sí mismos, pues no se asimila verdaderamente sino aquello que se ha encontrado, experimentado y decidido por sí mismo" (Pablo Hoffer)
8.13. La iniciativa debe partir del alumno. "El educador debe llevar al niño a educarse a sí mismo; si no, puede siempre contentarse con permanecer como simple espectador pasivo; tampoco puede forzarlo a adoptar actitudes exteriores que no sean el eco o reflejo fiel de sus disposiciones interiores". (Francisco Armentia)
8.14. Hay que lograr que el alumno se trabaje a sí mismo. "Mientras el alumno está pasivo con respecto a la formación que se le trata de dar, nada se ha conseguido. Es preciso obtener su colaboración. En otros términos, no solo es preciso trabajarlo, es necesario llevarlo a que se trabaje a sí mismo". (Francisco Kieffer)
8.15. El alumno debe colaborar en su propia educación. "Cada alumno ha de colaborar activamente a la síntesis de su personalidad; el maestro está para guiarlo, estimularlo y sostenerlo; la educación no es un mero adiestramiento, sino una cooperación". (Pablo Hoffer)
9. Educación personalizada
La educación es una obra tan íntima, que debe ser invividual. Al alumno hay que valorarlo como persona individual, única, irrepetible. No podemos crear robots, seres uniformes, hechos a golpes de molde y troquel. Cada alumno tiene su personalidad singular, con sus cualidades y defectos. El alumno no es algo abstracto, sino una persona de tal edad, de tal sexo, de tal temperamento, y que vive en un ambiente social e histórico determinado.
9.1. Respetar la individualidad
"Recurrir a castigos exagerados, a medios coercitivos y a reprensiones violentas es conseguir un éxito de domador pero no un triunfo de educador. No debemos crear robots, seres uniformados hechos a golpe de molde y troquel, con la marca de fábrica" (FRANCISCO KIEFFER).9.2. Valorar al alumno como persona
"En los colegios habría que reemplazar la categoría escolar en función de los resultados intelectuales, por una catalogación que tuviera en cuenta, como hace Dios, la buena voluntad y la aplicación de cada uno". (Juan Bautista LALANNE)9.3. Cada niño es una personalidad singular
"La clase no es para el maestro un rebaño, ni sus alumnos números anónimos. Hay que ver en cada uno, una personalidad singular con sus cualidades y defectos". (DOMINGO LÁZARO)9.4. Atención y solicitud por los alumnos
"Ningún alumno deberá creerse olvidado y despreciado;al contrario, cada uno debe estar persuadido de que ha sido tenido en cuenta por su profesor, de que goza de su afecto y de su estima, de que es objeto de una atención y una solicitud particulares". (JOSÉ SIMLER)9.5. La educación es una obra muy íntima
"La educación es una obra tan íntima que debe ser individual". (JOSÉ SIMLER)9.6. El alumno no es un número dentro de una masa
"El marianista debe ser fiel al espíritu de familia. En una familia en la que se ama, el niño no es considerado como un símple número: es amado y respetado, tratado según su naturaleza individual, de manera que sus propios recursos puedan expansionarse y sus deficiencias puedan ser enmendadas". (PABLO HOFFER)9.7. Cada alumno tiene su personalidad singular
"La clase no es para el maestro un rebaño, ni sus alumnos números anónimos; ve en cada uno, una personalidad singular, con sus cualidades y defectos, con sus virtualidades individuales y su destino providencial propio". (DOMINGO LÁZARO)9.8. El trabajo invididualizado
"El niño no solamente difiere del adulto en su modo de ser, sino que los mismos niños difieren profundamente entre sí. En clase, el profesor tiene ante sí individualidades, cada una de las cuales tiene sus rasgos característicos y evoluciona según una línea personal para llegar a ser un adulto particular". (PABLO HOFFER)9.9. El alma que llega al alma
"El alma que llega al alma, he aquí la fórmula de todo método pedagógico que quiera llegara formar y desarrollar el ser moral. La educación en serie o en masa, apenas consigue transformar la superficie de la personalidad". (FRANCISCO KIEFFER)9.10. Conocer las circunstancias vitales del niño
"El niño que hay que educar no es solamente un hombre en sí, abstracto, sino también una persona de tal edad, de tal sexo, de tal temperamento, gravado con tales herencias, colocado en un ambiente social e histórico determinado; circunstancias todas que influyen en su evolución". (PABLO HOFFER)9.11. Ley de la evolución funcional
"Un niño es normal cuando siente, piensa y actúa conforme a las normas de su edad. Algunas veces esta evolución se estanca, en un momento dado, porque la educación impartida ha quemado la etapa correspondiente a esa edad". (PABLO HOFFER)9.12. Ley de la invidualización
"Los niños no son ni abstracciones ni números: cada uno difiere algo de los demás, cada uno ha recibido de Dios su invidualidad, sus facultades, su vocación y su misterio propio. El educador debe esforzarse en reconocer con respeto esta individualidad y en desarrollarla con amor. La persona humana es un ser único con toda su riqueza de facultades, toda su fuerza y toda su belleza". (FRANCISCO KIEFFER)9.13. Una educación a la medida del niño
"El niño reclama una educación a su medida, toda vez que la acción colectiva corre el riesgo de empobrecer su personalidad. La uniformidad y el anonimato son tentaciones fáciles en educación". (PABLO HOFFER)9.14. Ley de la socialización
"La sociedad es una realidad no ya sustancial como la persona humana, pero sí muy influyente. Para llegar a una educación armoniosa, haciendo contrapeso a la ley de la individualización, la acción pedagógica debe ayudar al niño a asimilar poco a poco los tesoros culturales del medio y adaptarse al mismo. El niño tiene tendencia a encerrase en sí mismo, a constituirse en centro de acción y atracción. Hay que ayudarle a salir de sí mismo y a tener en cuenta la presencia de los demás". (PABLO HOFFER)9.15. Evitar el espíritu gregario
"La educación en serie y en invernadero, el didactismo exagerado y el autoritarismo matan igualmente la reflexión personal y el espíritu de decisión; los alumnos sometidos a estos regímenes escolares corren el riesgo de quedarse en individuos deslucidos y empobrecidos que no tienen nada que compartir con sus semejantes". (PABLO HOFFER)
10. Educación Integral
El profesor es más que un guía académico. Debe implicarse en la vida de sus estudiantes, e interesarse por el desarrollo intelectual, afectivo, moral y espiritual de cada uno. El verdadero fin de la educación es la formación plena de la persona. La educación integral consiste en ayudar activa y respetuosamente al alumno a despertar, depurar, rectificar y orientar hacia su verdadero objetivo todas las virtualidades de la naturaleza humana.
10.1. Buscar el desarrollo integral de la persona
"La educación marianista tiende al desarrollo íntegro de la persona, conduciendo a los alumnos a la adquisición de conocimientos humanos, ayudándoles a desarrollar el pensamiento crítico y estimulando su deseo de verdad, tanto en la teoría como en la acción. " (Regla de vida SM. 5.14).10.2. Formar personas completas. "Ser cristianos consiste en llegar a ser personas, integramente, con todas las virtudes propias de la persona: espíritus cultivados, disciplinados, rectos, equilibrados, ponderados, comprensivos, amplios, acogedores; caracteres fuertes pero serenos, dueños de sus impresiones; personas discretas, prudentes, imparciales, en las que brillan a la vez el espíritu de caballerosidad o feminidad, nobleza, magnanimidad; almas que sienten la belleza de la naturaleza, del arte, de la moral; almas sinceras, equilibradas, delicadas, buenas, distinguidas, moderadas". (DOMINGO LÁZARO)
10.3 Ayudar a desarrollar la personalidad del alumno. "El estudio, la disciplina, la piedad, el trabajo, son piedras sillares del magno edificio de la vida. Los profesores son más que meros guías académicos. Deben estar implicados en la vida de los estudiantes, y tomar un interés personal por el desarrollo intelectual, afectivo, moral y espiritual de cada uno de ellos" (DOMINGO LÁZARO)
10.4.Qué es educar. "Educar es ayudar activamente al alumno a despertar, depurar, rectificar y orientar hacia su verdadero objeto todas las virtualidades de la naturaleza humana" (DOMINGO LÁZARO).
10.5. No a la educación industrializada. "Ciertos colegios corren el riesgo de crear la ilusión de estar dando una verdadera educación, de ser un organismo perfecto. El niño entra en ellos como la materia prima en la fábrica: se le trata con unos métodos infalibles, y al final sale con la estampilla de la casa. Es un tipo de educación industrializada. Esta educación puede alcanzar éxitos, pero no consigue el fin verdadero de la educación: la formación de la persona. La persona no se logra sino en la medida que se forma el sentimiento de la personalidad y de la responsabilidad. Esto es lo que el educador debe tener presente, y no el éxito de la institución, en el cual éxito los niños intervienen como simples medios". (FRANÇOIS KIEFFER)
10.6. Preparar a los jóvenes para su vida de mañana. La escuela es un lugar de paso; un medio ambiente provisional, una escenificación especial de la verdadera vida real que espera a los alumnos al finalizar sus estudios. No basta con que se porten bien mientras están en la escuela, para satisfacción y tranquilidad de sus maestros; no basta formarlos como si nunca debieran ser del mundo, como en un invernadero: hay que prepararlos para las dificultades y la vida de mañana". (PAUL HOFFER)
10.7. Primacía de la inteligencia sobre los conocimientos. "El profesor debe dar la primacía a la formación de la inteligencia sobre la adquisición de conocimientos. Rectificando la inteligencia de los alumnos y dotándola de ideas verdaderas y dinámicas, el profesor prepara la inteligencia de sus alumnos. Hay que llevarlos al esfuerzo intelectual, al trabajo concienzudo; exigiéndoles hábitos de orden, disciplina, regularidad, iniciativa, lealtad..., es como forma eficazmente su caracter". (PAUL HOFFER)
10.8. Ayudar al niño a ser hombre. "Educar a un niño es ayudarle a ser un hombre. La educación no consiste en superponer sobre el niño las actitudes del hombre, sino en favorecer su crecimiento íntimo". (DOMINGO LÁZARO)
10.9. Ayudar al niño a crecer. "El educador debe, sobre todo, hacer que el alumno adquiera conciencia de sus posibilidades propias y estimular su crecimiento. No se trata solamente de sembrar alguna cosa en el alma del niño, sino de hacer germinar y de proteger la simiente ya depositada en él" (JULIÁN GONZÁLEZ)
10.10. Misión del educador. "El educador tiene una misión bien concreta: ayudar al niño a subordinar las tendencias sensitivo-afectivas a las tendencias intelectivo-volitivas; en suma, someter el instinto a la razón. El niño lleva estos dos hombres en sí, y el papel de la educación consiste en abrir camino al hombre espiritual, en dirigir el crecimiento del hombre en la línea del espíritu y de la libertad". (FLORENTINO FERNÁNDEZ)
10.11. Desarrollar armónicamente las facultades mentales del alumno. "La escuela debe desarrollar armónicamente las facultades mentales del alumno y formarlo para manejarlas con pericia; ponerlo en contacto consciente con las adquisiciones generales y definitivas del hombre, y proveerlo de conocimientos de orden práctico suficientes para poder orientarse y tener éxito en la vida" (DOMINGO LÁZARO)
10.12. Formación integral. "Antes de llenar de ideas la cabeza del niño, hay que formarla. El maestro debe construir fábricas y no llenar almacenes" (DOMINGO LÁZARO)
10.13. Educar al hombre integral. "Cono la memoria, el espíritu de observación, el método, un razonamiento justo y una imaginación discreta, el joven hará todos los progresos que puede hacer el espíritu humano en cualquier ciencia a que se aplique. Por el espíritu de observación y por la memoria se creará un tesoro de hechos y de nociones exactas; por el método, los ordenará y los relacionará con un pequeño número de principios, para tenerlos a su alcance; el razonamiento lo guiará en los senderos de la verdad, y la imaginación, madre del genio, lo lanzará por vías desconocidas" (JEAN BAPTISTE LALANNE)
10.14. Educar en el sentido de los verdaderos valores. "Confort, lujo, placer, éxito material parecen haberse convertido en el fin supremo de la actividad humana. Contaminados con esta mentalidad, nuestros alumnos solo sueñan en prepararse una carrera lucrativa. Hay que superar este clima moral, e infundirles el sentido de los valores espirituales. El espíritu cristiano es esencialmente una superación de los valores interesados y materiales, un combate contra el egoismo y contra tiodo lo que disgrega al hombre. La realización de semejante ideal exige renuncia y sacrificio" (PAUL HOFFER)
10.15. Fin de la educación. "La educación es el arte de ayudar al niño a formarse, de guiarlo hacia su perfección humana, o sea, de asistirlo para que llegue a ser hombre". (PAUL HOFFER)
10.16. El educador debe tener una idea prototipo del hombre. "Así como el arboricultor debe conocer la vida y las condiciones de desarrollo de un árbol, el educador necesita saber de dónde arranca su labor formativa y la meta que esta debe alcanzar. Para hacer del niño un hombre, debe tener una idea prototipo del hombre". (PAUL HOFFER).
10.17. Formar hombres capaces de resistir al ambiente actual. "Un educador cristiano no puede contentarse con formar dóciles e inocentes corderos sobre el modelo de las estatuas o estampas dulzonas y acarameladas. Hoy necesitamos hombres capaces de resistir el ambiente moderno secularizado, de extraer de él el buen grano mezclado con la cizaña, y finalmente, de modificarlo" (DOMINGO LÁZARO)