LA REFORMA CLUNIACENSE
La organización cluniacense

 

El Papa Juan XI había tomado el monasterio bajo su dirección y promueve sus ideas reformadoras. Los demás monasterios ante el esplendor de Cluny copian su estilo y espíritu. Con lo que Cluny se convierte en el centro de operaciones desde donde se dirigía todos los monasterios que entraban a formar parte del proyecto de reforma.


Veamos su organización interna: Cada abadía tenía un abad nombrado en Cluny, cada priorato un prior. También existían monasterios independientes que compartían el espíritu. Tanto abadías como prioratos eran visitados periódicamente por el abad de Cluny. Así llegó a ser una gran institución de más de 2000 abadías.


En el siglo XII se dividió en 10 provincias. San Pedro el Venerable instituyó el Capítulo General, que era anual y en Cluny entre todos los abades y priores.
Los nuevos monjes salían de las escuelas que estaban al lado de los monasterios.


Los monjes se dividían en: los oblatos: que no eran monjes pero vivían el espíritu del monasterio; los novicios y los profesos.
La mayor parte de los profesos eran ordenados sacerdotes. Los llamados domésticos eran como el personal de servicio.


Tenían más tiempo para la oración que para el trabajo. El trabajo era sobre todo intelectual. Su hábito era negro.
Eran cristianos penitentes en la obediencia al abad. Practican el mejor servicio al Señor: son contemplativos. Son más abiertos que los benedictinos.


El monasterio se encontraba dividido entre los que rezan, los que luchan y los que trabajan que correspondía a la división social medieval.