EL MONACATO DEL DESIERTO
Las constantes del monacato del desiertol

 

Son 4:

* La separación del mundo:

El prototipo fue San Antonio. La meta que soñaba el monje era la soledad absoluta.
Características:
1- La distancia geográfica: se separaban de las casas.
2- La distancia sociológica: de la gente.

Motivos:
1º Una donación de gracia del Espíritu Santo.
2º Disminuir las ocasiones de pecar.
3º El recuerdo de Dios: mediante la oración o la contemplación.
4º La atención al mundo interior; deseo de soledad.

* La renuncia:

Era un programa de vida espiritual que el monje hacía a lo largo de la vida.

El ideal monástico se resume por Casiano en:
1- Desprecio de todas las riquezas.
2- Rechazo de las malas costumbres y vicios del cuerpo y del alma.
3- Despojar de la propia mente todas las cosas visibles a fin de ejercitarse en las invisibles.

La renuncia del monje lleva a la pobreza, se renuncia a los bienes materiales. Una forma de pobreza fue el trabajo manual. Que junto con la oración y la lectio divina (Lectura de la Biblia) era toda la ocupación del monje. Por esto algunos los critican de vagos: "El dolce farniente"

* La vida en soledad y el celibato por el reino:

La vida solitaria en el desierto es símbolo de la soledad humana. Es un solitario que pide ser colmado por la presencia de Dios.

Ha elegido vivir sin compañera. Se dice que el primer monje fue Adán antes de que "naciera" Eva. La Biblia griega traducía castidad por monotropía: tender a la unidad. No estar divididos.

Para ser monje no basta la unificación exterior también hay que tender a la unificación del espíritu, para que el entendimiento pueda orar sin interrupciones.

San Jerónimo decía: "cuando oras eres tú quien habla con el esposo y cuando lees es él quien te habla a ti".

* Apatheia

Es la paz profunda hasta hacer desaparecer no sólo la tentación del mal sino el recuerdo del mal. Es más don de Dios que conquista humana aunque el esfuerzo es imprescindible.
Cuando uno llega ora sin distracciones, tiene paz en su alma, está tranquilo y capacidad para juzgar objetivamente. Reduce lo sensible e inteligible a lo espiritual.