DEL SIGLO XV A NUESTROS DÍAS
Persecuciones contra la vida religiosa del siglo XVIII

 

1. La pretendida decadencia de la vida religiosa:

La ilustración no fue una causa de la revolución francesa. La ilustración ya tenía como componentes: el racionalismo, el laicismo, el antropocentrismo, la crítica radical a toda autoridad anterior, eran antimonárquicos y cultivaban el geocentrismo.

La mentalidad cristiana sufrió una politización. Una gran parte de sacerdotes juró, la que se llamó durante la revolución francesa, la constitución civil del clero, no aprobada por el Papa y más tarde desautorizada. Lo único que interesaba a los que la juraban eran las riquezas de la Iglesia. Provocaría una división entre los que la juraron y los fieles a la Iglesia que no la habían jurado y se tenían que ocultar del poder civil.

Los ataques de los filósofos ilustrados fueron dirigidos hacia la vida religiosa. La obra más virulenta fue "La religiosa" de Diderot. Otros escritos tan peligrosos como estos fueron los de Rouseau y de Voltaire. Estas críticas influyeron en el ánimo de muchos que dejaron de lado su vocación. Las vocaciones disminuyen un tercio sus efectivos entre varones mientras que las femeninas permanecen constantes.

Las causas de esta caída serían tanto el jansenismo como el movimiento ilustrado. Muchos sacerdotes y religiosos caerán presa de la secta masónica. El peor de los gérmenes fue la generalización de la encomienda. Que es venía arrastrando desde el s. XIV.

El signo más dramático sería la supresión de la Compañía de Jesús. Que sería el precedente de la supresión de todas las órdenes religiosas en la revolución francesa.

2. Supresión de la Compañía de Jesús:

En el momento de la supresión la compañía había alcanzado el mayor número de miembros. La Compañía desde sus comienzos ya había sido acusada de todo lo inimaginable y estuvo muchas veces a las puertas de la inquisición pero nunca se demostró nada pues las acusaciones eran falsas. Se acusó a los misioneros jesuitas de idolatría por adaptar el cristianismo a los indígenas de la India. Se criticó las reducciones que impidieron la venta de esclavos mediante la formación de comunas evitando que se les atrajera a la esclavitud. Se les acusó de relajados y se les tachó de soberbios.

Fueron suprimidos en el año 1773 y en 1772 había 22000 jesuitas. Desde el papado los expulsarán de Francia, Portugal, España...hasta la desaparición.

Pero en un breve llamado Solicitudo Omnio Eclesiarum, Pío VII restauró la compañía de Jesús en 1814, llegando a contar en vísperas del Vaticano II con 34000 miembros.

3. La revolución francesa y la vida religiosa:

La revolución francesa estuvo claramente en contra de la vida religiosa. La gente consideraba los votos religiosos contra los derechos del hombre. En 1789 se aprobó la supresión de los votos monásticos en la Asamblea Nacional. Más tarde se suprimirían en 1892 para todas las congregaciones.
La constitución civil del clero de 1790 que atacaba la constitución de la Iglesia provocó que muchos tuvieran que retirarse de sus ministerios o jurar la constitución.

Con la llegada de Napoleón al poder no mejoró la situación de la vida religiosa.

Durante la época napoleónica todo esto se extendería por Europa:
1º Se confiscan los bienes de los conventos.
2º Se suprimen los votos.
3º Se suprime la congregación.

El comportamiento de las religiosas fue permanecer fieles a sus compromisos pero no tanto en los religiosos. Una de las causas de ello fue que para sobrevivir se debían mezclar las casas de diferentes órdenes, en una sola y la fidelidad a la regla, en ese ambiente, era muy difícil.