Nuevas
órdenes religiosas al servicio de los
enfermos:
En el enfermo
ven el rostro de Cristo. Se les llamará
hermanos hospitalarios.
Destacan los
Hermanos de San Juan de Dios:
Fue bautizado
con el nombre de Juan Ciudad Duarte.
Nació en 1495 en Montemor-o-naro (Portugal).
Al morir su madre, su padre se hizo franciscano.
Se enroló en el ejercito del emperador
donde lo condenaron a muerte. Gracias a un valido
es liberado. En la guerra ha visto demasiada
miseria y dolor con lo que decide regresar a
España. No volverá a Oropesa pues
era volver al pasado y quiere emprender una
nueva vida. Va al sur donde hace de pastor,
albañil y otros oficios. En 1538 llega
a Granada. En las calles de la ciudad encuentra
miles de pobres y enfermos. El mismo Niño
Jesús se le aparece diciéndole
que Granada sería su cruz. Allí
mismo conocería a San Juan de Ávila.
La predicación de este Santo tanto le
llegó al corazón que se convirtió,
las palabras le habían dejado fuera de
sí.
La locura le hizo enfermar. Tubo que ingresar
en el hospital general. En lo que vivió
vio en que debía dedicar su vida. Su
vocación era ponerse al servicio de los
enfermos.
Peregrinó al monasterio de Nuestra Señora
de Guadalupe y le otorgó sus favores.
Todas sus ganancias iban dirigidas a los pobres
y vivía de la limosna. Así fundó
el primer hospital y pronto necesitaría
colaboradores de entre la gente sencilla y necesitada.
Cree en la providencia de Dios, que Él
te dará los medios. Entonces pasará
a llamarse Juan de Dios. Viajó por toda
España pidiendo limosna y lo que ganó
lo iba distribuyendo entre los pobres. A pesar
de haber conseguido mucho dinero llegó
a Granada sin nada.
Los compañeros forman una pequeña
comunidad con hábito y sin votos. Él
instaura una asistencia más humanitaria.
En el año 1550 antes de morir encomendó
a Antonio Martín la obra. Se construye
un hospital más grande, se hace famoso
el hospital de Granada y se extiende por toda
España.
Organización
interna:
Constituye un
orden laical, no clerical. Algunos clérigos
forman parte de la obra para la atención
de los hospitales. Además de los tres
votos hacen el de asistir al enfermo aún
en peligro de la propia vida.
No se fundaría la segunda orden. Algunas
órdenes femeninas se les unirían
en el siglo XIX.
Otras órdenes
que asisten a los enfermos son por ejemplo:
- Clérigos
regulares ministros de los enfermos fundados
por San Camilo de Lelis.
- Otras órdenes menos famosas.