DEL SIGLO XV A NUESTROS DÍAS
El Concilio Vaticano II

 


En el concilio Vaticano se habló de la vida religiosa en dos documentos:

- El Capítulo VI de la Lumen Gentium (43-47): Titulado los religiosos.

- El decreto Perfectae Caritatis

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En ellos se trata de los siguientes temas:

En Lumen Gentium se habla de la profesión de los consejos evangélicos en la Iglesia. Habla de los votos como un don divino que se conserva en la Iglesia a través de los religiosos. Jesús mismo los vivió en su propia carne y nosotros le seguimos.

También se habla en el número 44 de la naturaleza del estado religioso en la Iglesia diciendo que para conseguir un fruto más abundante de la gracia bautismal el religioso trata de liberarse. Además la vida religiosa:
1º Nos deja más libres frente a los cuidados terrenos.
2º Manifiesta mejor a todos los creyentes los bienes celestiales
3º Da testimonio de la vida nueva y eterna anunciada por Cristo preanunciando la resurrección futura y la gloria del reino celestial.

Los religiosos están bajo la autoridad de la iglesia según trata el número 45.

En el número 46 se dice que los consejos evangélicos aceptados voluntariamente acompañan a la liberación del corazón y son capaces de asemejar más al cristiano a la vida de Cristo y de maría la Virgen.

Como conclusión en el número 47 afirma: que el religioso debe esmerarse por perseverar y destacarse en la vocación a la que ha sido llamado por Dios para más abundante santidad de la Iglesia y para gloria de la Trinidad.

El segundo documento nos habla de la renovación acomodada a los tiempos de la vida religiosa. El concilio dio tres claves en las que hay que fijarse: Jesucristo, el fundador y la situación actual.

Nos habla sobre todo de unos criterios de renovación junto con ciertas maneras de actuar en situaciones especiales como la fundación de nuevos institutos o el abandono de obras.

Otra encíclica, no del concilio pero muy importante es Vita Consecrata:

Esta va dirigida a:
Las órdenes religiosas, los institutos religiosos, las sociedades de vida apostólica, los institutos seculares, otros grupos de consagrados y los que en el secreto de su corazón se entregan a Dios para una especial consagración.

Se divide en:

- Confesio Trinitatis: que trata sobre la comunidad de fe.
- Signum Fraternitatis: comunidad de vida
- Servitium Caritatis: Comunidad de misión
En ella se hace especial referencia a los votos y a la formación de los religiosos. Toda la encíclica utiliza la comparación de la vida religiosa con el misterio de la Trinidad.

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