Foros congelados de Ágora Marianista [2001-2004]
Familia Marianista
Adela de Trenquelleon 
Orar con Adela
| Mayo 14, 2004, 03:21:37 Hola a tod@s; Nuestra Hna. María Joëlle Bec, religiosa marianista, ha trabajado mucho las cartas de Adela de Batz de Trenquelléon. Superiora Provincial de Francia de 1988 a 1999, elegida Superiora General en 2002, se dedica a propagar su amor y su conocimiento de la que puede ser hoy todavía para nosotros una guía espiritual. A continuación presento alguno de sus trabajos con la intención de que a tod@s nos ayude a profundizar en la espiritualidad de nuestra fundadora y siempre a acercarnos con humildad y sencillez en el día a día a Jesús Resucitado. Amor a Cristo hasta la cruz Devolvámosle amor por amor, si no podemos devolverle vida por vida. Que el mundo ya no sea nada para nosotras. Amemos a Dios sobre todas las cosas, y a todas las cosas en él y en relación con él. Que este adorable esposo de nuestras almas colme todos nuestros deseos, todos nuestros afectos (181.5.6.) Jesús nos ofrece su amor Adela nos transmite, a su manera, el mensaje de san Juan "no hemos amado a Dios, sino que es Dios quien nos ha amado primero (1Jn 2, 10): este dulce Jesús nos ama con un amor muy especial, de ello tenemos las pruebas más entrañables. Démonos prisa en aprovecharlas (114.3). Si, Jesús viene a nosotras, nos llama, pero siempre con discreción, pues es muy respetuoso de nuestra libertad. Quiere ser amado y servido por amor. Casi tímidamente nos repite: "Estoy a la puerta llamando: si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos" (Ap. 3, 20). Y así, escribe: intenta que Dios se deleite en ti. Él ha dicho de sí mismo: Mis delicias son estar con los hijos de los hombres. ¡Qué bondad! ¿Y no serán nuestras delicias estar con Él? (26.3). Es el texto de Proverbios (8, 31) que cita aquí, lo aplica también a la comunión, cuando Cristo viene a morar en nosotros: ese prodigio del amor de Dios por nosotros (83.6). Ha hecho tanto por mí, ¿qué no deberé hacer por él? (319.3). Jesús es el primero en la vida de Adela y ocupa su lugar, su justo lugar, pues a su luz, Adela discierne lo que le agrada, lo que espera de ella. Para la reflexión: ¿Qué espera Jesús de mi? ¿Estoy abiert@ a su plan? ¿Vivo la Resurrección de Jesús como el dar respuestas en el día a día a su llamada? |