Ágora Marianista - Portal de la Familia Marianista de España
 
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CAMPOS DE TRABAJO MARIANISTAS

Porque nos mueve la firme voluntad de construir el bien común

Porque queremos dedicar unas semanas a otras personas... "los necesitados"

Porque queremos tener una experiencia de comunidad dedicada a construir el bien común

Porque queremos intercambiar lo vivido día a día

Porque queremos tener un encuentro con una comunidad inserta entre los necesitados

Porque necesitamos momentos de oración y compartir desde este compromiso por los demás

 

¿Cómo queremos
vivirlo?

  • en comunidad
  • en servicio gratuito
  • compartiendo todo: comida, limpieza de la casa, trabajo, oración...
  • con apertura y disponibilidad hacia el otro
  • con sentido de familia y espíritu marianista
  • con austeridad y entrega
  • con alegría y gozo

El Gurugú (Badajoz)

Destinatarios: jóvenes a partir de 19 años (máximo 10 jóvenes).

Fechas: del día 14 de julio hasta el día 27 de julio de 2008

Actividades:
•  Voluntariado de colaboración con Cáritas Badajoz
•  Compartir la vida diaria, la fe y la oración en grupo

Gastos de viaje y estancia:
Los viajes corren a cargo del voluntario/a.
Los gastos de alimentación y alojamiento ascenderá a 10 euros por cada día.
El interesado/a confirmará su participación en el campo de trabajo al ingresar el importe total de alojamiento y pensión completa en la cuenta bancaria que se le indicará oportunamente.

El plazo de inscripción para participar en este campo de trabajo finaliza el 20 de junio de 2008

 

Lugar de residencia:
Comunidad marianista
C/ San Marcial, 22
06007 Badajoz
924 273718

Personas de contacto

Clotilde Fernández del Pozo

cloti.fmi@marianistas.org

Colegio Santa María
Maestro Serrano, 2
46120 Alboraya (Valencia)
Tel: 96 185 82 09

   

 



Enlace al foro

TESTIMONIO de una voluntaria en el Gurugú

Cuando se te pide compartas algo de ti, siempre te invade una cierta duda. Duda de no ser fiel a lo que viviste, duda por no saber expresar tanta riqueza como vibra al nombrar en ti la palabra Gurugú.
El Gurugú evoca tantos rostros, tantas miradas, tantas personas que han vivido. compartido y soñado contigo,
Mi vida cambió ese verano, se abrió a una realidad que conocía de oídas, mis ojos descubrieron a los preferidos de Dios, a los que el evangelio dedica tantas páginas, a ellos los conocí aquí, en Badajoz,
Durante el viaje y cuando hablaba de lo que iba hacer durante el verano, decía voy a ir a Badajoz a ayudar en un campo de trabajo, a enseñar a chavales, a … siempre pensaba en lo que iba a dar a aportar. Se me olvidaba, bueno no conocía, todo lo que allí iba a aprender, todo lo que estas gentes sencillas me iban a enseñar de vida
Iba con de ganas de trabajar, volví con las manos llenas de amor, de entrega gratuita, con los ojos llenos de miradas, llenos de rostros… mi corazón volvía lleno de VIDA.
Todo esto lo vivimos en Comunidad, una comunidad de hermanas marianistas, en la que compartimos y descubrimos la importancia de caminar con otro, de vivir con y para el otro.
Date la posibilidad de descubrir algo diferente para tu vida.

Miren

 

TESTIMONIO de dos voluntarios en el Gurugú

Es difícil expresar en pocas palabras la experiencia de dos semanas en el Gurugú. Fue algo realmente fascinante. Será difícil borrar de nuestras memorias muchos rostros, muchas sonrisas...
Fueron días que cambiaron nuestras vidas, abrieron nuestros ojos a la realidad de los menos privilegiados. A los preferidos de Dios los encontramos en un barrio marginal de Badajoz.
Nos desplazamos desde Valencia con la intención de “Trabajar” pero volvimos llenos de: amor, alegría, generosidad, VIDA... Recibimos mucho más de lo que llevamos.
La experiencia la vivimos en una comunidad de hermanas marianistas. Cada día ofrecíamos al Señor las nuevas experiencias, las nuevas caras que ibamos descubriendo. Lo compartíamos todo, comida, limpieza; vivimos una verdadera experiencia de comunidad,
comunidad formada por voluntarios venidos de distintos puntos de España, pero todos con un mismo ideal: SERVIR.
Allí hemos vivido en plenitud, hemos cambiado de perspectiva y hemos descubierto, un nuevo estilo de vida, que transforma.

María y Alfredo